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| Sep 6, 2019 | En estas calles, Portada

Piscinas, a cumplir las normas

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Liliana Carvaja Pineda

El 80 por ciento de las piscinas de Cañaveral no cumplen a cabalidad todos los requisitos exigidos por ley para su funcionamiento.

Así lo reveló el Comité de Gestión de Riesgo de Floridablanca (Cmgrd) en su más reciente informe, tras cumplir con las respectivas inspecciones en este exclusivo sector.

“Todo el año se realiza el control, en algunas ocasiones tenemos hasta tres inspecciones a los conjuntos residenciales y lo que más se evidencia es la carencia de señalización, equipos de seguridad y socorro, la disposición de lodos y contar con el Desfibrilador Externo Automático (DEA)”, explicaron voceros de esta dependencia.

Y aunque no se han efectuado los cierres, ya todas están notificadas y están en proceso con la Policía Nacional, que es la que debe cumplir con el Código de Policía, esto de forma inicial antes del cierre definitivo de estas instalaciones”.

De acuerdo con la información suministrada por el Cmgrd, en Cañaveral hay aproximadamente 93 piscinas, pero “en general este tema está mal en este barrio debido a la falta de conciencia de los responsables de los conjuntos residenciales, que son los que exponen a los habitantes a situaciones de riesgo y daños jurídicos de los conjuntos por el incumplimiento de la norma en el momento en el que haya una víctima, o una investigación penal y civil”.

Hizo un llamado a los residentes y administradores para que se pongan al día y cumplan con los requerimientos de ley y “así evitar la pérdida de la vida y/o incidentes, que tengan acciones legales que cuesten procesos de indemnización altos, además de la investigación penal y civil de los hechos”.

Según la ley 1209 de 2008, expedida por el Congreso de la República, las piscinas de todo el país deberán tener dispositivos electrónicos, duchas, lava pies, vestidores, guardarropas, primeros auxilios, piscinero, piso antideslizante, baldosines claros, dos escaleras y desagües que no representen peligro para los bañistas, entre otros.

Los dispositivos electrónicos a base de baterías que funcionen de manera independiente, tendrán que producir sonidos de alerta superiores a 80 decibeles, en caso de que alguna persona caiga en la piscina.

Además es importante un drenaje que succione materiales flotantes como hojas, insectos, papeles, polvo, entre otros. Esos desagües deberán contar con un dispositivo que controle el grado de absorción y así no represente peligros para los bañistas.

Asimismo, todas las piscinas deberán disponer de una persona encargada que realice el mantenimiento y control de las aguas. Aparte, un piscinero que vigile a los bañistas y tenga alguna preparación en cuanto a rescate y primeros auxilios, por si se presenta una emergencia.

Alrededor de la piscina debe haber andenes perimetrales, duchas, lava pies, vestidores, guardarropas, baterías sanitarias, sistemas de tratamiento, depósitos, zona de primeros auxilios y barreras que impidan el acceso directo a las albercas. Éstas deberán contar con puertas o torniquetes que dificulten su paso.

“La forma y características de las piscinas evitarán ángulos, recodos u obstáculos que dificulten la circulación del agua o representen peligro para los usuarios. No deben existir obstrucciones subacuáticas de cualquier naturaleza que puedan retener al bañista bajo el agua”, según la ley.