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| Mar 7, 2014 | Editoriales

Combatir la congestión

TE DE CAÑAVERAL (fpena@vanguardia.com)

TE DE CAÑAVERAL (fpena@vanguardia.com)

En Sao Paulo, una ciudad de once millones de habitantes, un empresario
pierde entre 3 y 4 horas de su tiempo montado en su carro durante sus desplazamientos
a su sitio de trabajo y a su casa.
A raíz de esta situación algunas empresas han
decidido fletar vehículos y ponerlos al servicio de la
movilización de sus empleados. Con esta medida -dicen
las autoridades- se ha disminuido un 5 % la congestión,
los empleados utilizan sus computadores durante
los recorridos para agilizar su trabajo y se ahorran
una mensualidad de parqueadero.
Aunque hasta ahora son pocas las empresas que lo
han implementado, tal parece que la medida se puede
ir multiplicando.
En nuestra ciudad, afectada por el mismo problema
de movilidad -aunque en menor escala- podría pensarse
en soluciones parecidas.
Por ejemplo, si entidades como la Gobernación o la
Alcaldía tuvieran su sistema de transporte que recogiera
funcionarios de un mismo sector que usan su
carro para llegar al trabajo y los trasladara a este y
luego de regreso, tal vez se estaría evitando el ingreso
al centro de por lo menos veinte o treinta vehículos
con el consabido beneficio de tiempo y salud para
todos.
Otra alternativa podría ser el uso compartido del vehículo,
es decir un acuerdo entre vecinos que residan y
trabajen en sitios cercanos, para trasladarse en un
solo auto en vez de usar cuatro o cinco.
Esto ayudaría a mejorar la movilidad, acercaría más a
la comunidad, nos haría más solidarios y bajaría los
índices de contaminación.
Si ya lo estamos haciendo con el tema del conductor
elegido cuando salimos a tomarnos un vino ¿por qué
no pensar en hacer lo mismo para ir a nuestro trabajo?
Podríamos intentarlo.