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| Feb 14, 2014 | En estas calles, Portada

Las iguanas tienen un nuevo hogar

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Audry Laguado

GENTE DE CAÑAVERAL

“Buenos días, los llamo porque he visto que unas personas se están llevando las iguanas de Cañaveral.

“Estoy preocupado porque creo que estos animalitos deben ser cuidados y preservados, ellos no le hacen mal a nadie, creo que la Corporación debe ayudarnos para que las iguanas no mueran.

“¿Alguien sabe quiénes son los que están agarrando las iguanas?”, aseguró José Escobar, un habitante de Cañaveral, quien llamó a esta redacción el pasado lunes, cuando notó que los famosos reptiles estaban siento atrapados por unos aparentes desconocidos.

Así como don José, por lo menos diez personas llamaron a Gente para saber qué pasaba con estos animalitos: “que no les hagan nada porque son seres vivos y son indefensos”.

Pero no había de qué preocuparse, quienes estaban agarrando estos reptiles eran los integrantes de Flora y Fauna de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, que cabe resaltar están iniciando un proceso de reubicación para estos animales.

Así es el proceso

De las casi 40 iguanas que habitan a un costado de la quebrada La Calavera, en el sector de El Bosque, frente al centro comercial Cañaveral, ocho fueron reubicadas.

Este operativo se realizó tras las denuncias de la comunidad preocupada por la disminución de los reptiles, que llevan más de 10 años habitando sobre la margen de dicha quebrada y que son alimentados y cuidados por los lugareños.

“Estos animalitos son muy inofensivos, salen del monte en las mañanas a buscar comida y como son todo un espectáculo por ser tan grandes y mansitos, mucha gente los quiere de mascota o para comérselos. Se los están llevando, algunas han sido atropelladas por carros y las más pequeñas están siendo víctima de los gatos salvajes”, dijo, Hernando Villamizar Moreno, vendedor de frutas, incluso muchos de los habitantes del sector llamaron a Gente, para decir que habían encontrado algunas de las iguanas tratado de buscar agua o alimento.

Algunas iguanas que alcanzan a medir los 2 metros de longitud son reconocidas y consentidas por algunos residentes, quienes se mostraron en desacuerdo con su captura, pues aducen que independiente de la amenaza a la que se enfrentan, su nicho es la quebrada.

Felipe Chica, médico veterinario de la Subdirección de Control Ambiental, fue el encargado de supervisar esta actividad.

“Se hizo el avistamiento de cerca de 20 iguanas, la idea es capturarlas, revisarlas que estén en buenas condiciones, rehabilitarlas si es el caso, y luego reubicarlas en un hábitat similar al que vivían, pero obviamente con mejores condiciones que les aseguren su supervivencia”, señaló el veterinario.

Frente a la alarma de los habitantes el profesional señaló que: “normalmente la comunidad se molesta porque se toman medidas aparentemente un poco drásticas respecto a la captura y posterior reubicación, pero la gente debe ser un poco consciente, a estos animales no se les va a hacer un daño, sino un beneficio al trasladarlos”.

Por otro lado Chica explicó que este traslado también corresponde a que en el ecosistema donde habitan actualmente no hay árboles que les proporcionen el alimento, las iguanas estaban subsistiendo gracias a la personas que venden frutas y de los vecinos, quienes las alimentaban. Sin embargo por este motivo los reptiles han perdido la habilidad de conseguir alimento por sí mismo.

“Como han vivido siempre en la naturaleza, es más fácil rehabilitarlas. Les buscaremos un sitio donde haya árboles frutales y que ellas por sí solas obtengan la comida”, señaló Chica.

En cifras

8

iguanas fueron trasladadas a un nuevo hogar.