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| Jun 28, 2013 | Nuestra Gente

Tribus juveniles atemorizan a la comunidad

ad no pueden ser trasladados a un centro de reclusión temporal ni permanente, lo máximo que podemos hacer es retenerlos en el CAI por un tiempo mientras llegan los padres”. Foto Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

ad no pueden ser trasladados a un centro de reclusión temporal ni permanente, lo máximo que podemos hacer es retenerlos en el CAI por un tiempo mientras llegan los padres”. Foto Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

Por Laura Rojas González

Un creciente problema azota por estos días a los habitantes de Cañaveral y sus alrededores sin una solución aparente a la vista. Los vecinos de la zona, cada vez más temerosos, acuden a los cuadrantes del área, llaman a las entidades de control, a los números de emergencia de la Policía y se comunican con nuestra sala de redacción para explicar que grupos de hasta 50 jovencitos se aglomeran en lugares como el parque La Pera, la esquina del tradicional conjunto Las Llaves y los alrededores de los centros comerciales del sector, sin ningún motivo aparente, pero “con el aspecto de no tener buenas intenciones”, según declaran los testigos.

Los problemas

Foto Mauricio Betancourt.

Foto Mauricio Betancourt.

“Eran como las 3:00 p.m. y yo iba con mi esposo y mis dos hijos pequeños para el centro comercial Parque Caracolí. Como vivimos cerca siempre vamos a pie. De repente vimos una riña tremenda en frente del lugar. Un muchachito había sido detenido por la Policía y le daba golpes terribles al pobre agente que, infructuosamente, trataba de controlarlo. Otros jóvenes, más o menos de 15 años, también agredían a los agentes, eran dos los que trataban de ingresar al muchacho a la patrulla”.

Relatos como éste son cada vez más frecuentes entre los transeuntes que recorren las calles más concurridas de esta zona. De acuerdo con el comandante del II Distrito de Floridablanca, Mayor Jaime Perdomo, “ellos se citan por redes sociales. Convocan muchachos de diferentes colegios en diferentes sitios, esto no distingue estrato socioeconómico porque hemos visto de todo. Algunos se reunen por diversión y otros por llamar la atención. Buscan desafiar a la autoridad del hogar y de la fuerza pública, y como han visto que llega la Policía, los corretea y se forma un alboroto, lo siguen haciendo”.

Falta comisaría

En Bucaramanga están la Comisaría de Familia y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, que son las entidades encargadas de respaldar las acciones de la Policía y manejar este tipo de problemática juvenil con el apoyo de los padres de familia. Floridablanca aún no cuenta con estos mecanismos, muchos de estos jóvenes lo saben y por eso ahora se están desplazando a Cañaveral y sus alrededores. De acuerdo con las autoridades se ha detectado que forman riñas y en algunos casos llegan al hurto.

Se necesita ayuda de los padres

De acuerdo con la Policía de infancia y adolescencia “uno de los mayores problemas es la falta de atención de los padres. Ellos por lo general están muy ocupados en sus trabajos y con las demás tareas propias de sus roles pero olvidan que el más importante es el de ser padres. Hemos encontrado que cuando llamamos a los acudientes para que recojan a su hijo y llenen el registro llegan indignados y a reclamarnos sin darse cuenta de que están contribuyendo al deterioro de la responsabilidad y las buenas costumbres de sus hijos”.

“Cuando los jóvenes son detenidos por primera vez se les hace la reseña y sus padres pueden llevárselos, cuando son reincidentes los padres deben pagar una multa que varía de acuerdo con la gravedad de lo que hayan hecho. Esto solo pasa en Bucaramanga porque Floridablanca no cuenta aún con una política para manejar esto”.

Lo que falta

El mayor Perdomo explicó que es necesario gererar políticas desde la administración municipal, apoyadas con campañas socializadas en los colegios y a través de los medios de comunicación, para controlar esta situación. También invitó a los padres de familia a estar atentos a los comportamientos de sus hijos. “También se necesita un sitio adecuado para detener a estos menores cuando infrinjan la Ley”.

“Hemos detectado casos de consumo de bebidas alcohólicas y alucinógenos pero no es lo más común”.  - Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

“Hemos detectado casos de consumo de bebidas alcohólicas y alucinógenos pero no es lo más común”. – Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

“Las niñas siempre forman parte de estos grupos. Generalmente ellas esconden las armas blancas porque los agentes requisan a los muchachos. Casi siempre las guardan en sus partes íntimas”. - Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

“Las niñas siempre forman parte de estos grupos. Generalmente ellas esconden las armas blancas porque los agentes requisan a los muchachos. Casi siempre las guardan en sus partes íntimas”. – Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

“Hemos establecido que se reunen para llamar la atención. Su conducta es una clara muestra de desafío a la autoridad, tanto de los padres como de la Policía. Quieren jugar con nosotros al gato y al ratón”. - Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

“Hemos establecido que se reunen para llamar la atención. Su conducta es una clara muestra de desafío a la autoridad, tanto de los padres como de la Policía. Quieren jugar con nosotros al gato y al ratón”. – Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL