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| Jun 7, 2013 | Nuestra Gente

Triantlonista, mamá, esposa y diseñadora… ¿Qué más se puede pedir?

Sofía durante su participación en la Copa Colombia de Triatlón en San Andrés Isla.

Sofía durante su participación en la Copa Colombia de Triatlón en San Andrés Isla.

Sofía Montoya Muñoz es la santandereana que se coronó campeona absoluta de las categorías por edades de la Copa Colombia de Triatlón celebrada en la isla de San Andrés el pasado mes de mayo.

 

Sofía, quien vive en Bogotá desde los 16 años porque su padre, Alberto Montoya Puyana, fue trasladado a la capital colombiana, siempre ha competido por su tierra, Santander, no sólo a lo largo del territorio nacional sino en los muchos países que han sido testigos de sus grandes hazañas.

 

Sus inicios

Cuando era pequeña y todavía vivía en Bucaramanga Sofía nadaba en el club Campestre con el profesor Luis Alberto Acosta. “Fui selección Santander varios años y también campeona nacional de mariposa y departamental de mariposa y en combinado. Después de que me trasladé a Bogotá por cuestiones familiares dejé el deporte y empecé a ir a la universidad, a fumar, a tener novio… ahí paré”.

 

Sin embargo la carrera deportiva de esta joven santandereana hasta ahora había comenzado. “A los 21 años me casé, tuve tres hijos y desde hace 9 años empecé otra vez el ejercicio. Empecé a jugar tenis pero sentía que el cigarrillo perjudicaba mi rendimiento así que dejé de fumar. Mi esposo es triatleta hace 26 años y cuando lo acompañé a las competencias empecé a motivarme. Su entrenador me empezó a convencer de que tratara de hacer triatlón, me decía que ya tenía lo más importante que era la natación y ahí arranqué a entrenar con Edwin Vargas”.

 

Sofía en cifras

La campeona explicó que el camino que siguió para alcanzar los logros que hoy la acompañan no fue nada fácil. “En la época que dejé de hacer deporte tuvo hábitos que sentí cuando empecé otra vez. Me daba muy duro entrenar pero a los dos años de dejar el cigarrillo pude empezar con el triatlón porque esta disciplina es muy exigente. Empecé haciendo pruebas muy corticas, eran triatlones de distancia Sprint”.

 

El triatlón Sprint es el más corto y consiste nadar 900 metros, recorrer 20 km. en bicicleta y correr 5 km., haciendo esta distancia Sofía tarda 1 hora y 20 minutos. El siguiente paso en su entrenamiento fue recorrer la distancia olímpica, que recibe este nombre por ser la reglamentaria para los Juegos Olímpicos, 1500 metros nadando, 40 km en bicicleta y 10 km corriendo “duré como dos años en esa distancia”, ahora la recorre en tan sólo 2 horas y media.

La campeona luce algunos de sus trofeos y medallas.

La campeona luce algunos de sus trofeos y medallas.

 

“En 2010 arrancaron los mayores logros tras un año en el que viví en Estados Unidos en 2009, allá vive mi entrenador, él es colombiano pero vive en Miami y estuve ese tiempo dedicada a mejorar, él se dedicó mucho a mi técnica y mi objetivo fue superar mis tiempos. Después de eso fue que clasifiqué al mundial, en ese año empecé la siguiente distancia que es el medio Ironman, 1.900 metros nadando, 90 km. en bicicleta y 21 km corriendo, en eso tardo 5 horas y 15 minutos”.

 

A la fecha Sofía ya está en la categoría Ironman, sin duda la más exigente de todas, 3.800 mts. nadando, 180 km. en bicicleta y 42 km. corriendo, “duro 11 horas 30 minutos. Para lograr estos recorridos hay que entrenar muy duro y tener un buen estado físico. Mi entrenador fue el que me empezó a dar los planes de trabajo, poco a poco fue forjándome y eso fue lo que me ayudó a ser buena para esto, que es tan difícil. Yo nunca imaginé que me podría ir tan bien como hasta ahora me ha ido”.

 

Sacrificio, disciplina y constancia

La triatlonista santandereana aseguró que el sacrificio, la disciplina y la constancia son los pilares sobre los que ha forjado su carrera. “Por supuesto tengo que hacer muchos sacrificios, los más duros son los familiares porque tengo que restarle al tiempo de estar con mis hijos, una niña de 16 y unos mellizos de 13 años, que ya están en edades que me permiten entrenar más tranquila”.

 

“Otro sacrificio claro es el de los amigos porque si tengo una cena o cualquier salida a las 12 de la noche ya estoy rendida porque madrugo mucho y los entrenamientos son muy duros, cuando llega la medianoche ya me despido. Si tomo es por ahí una copa de vino y si estoy en entrenamiento no puedo ni un vinito, hay gente que lo entiende y hay gente que no y que me juzga por eso. También trabajo, soy diseñadora, así que tengo que madrugar mucho para poder hacer todo lo que debo. Entreno tres horas de lunes a sábado y el domingo, que es cuando entrenamos el fondo de bicicleta, puede ser de cinco a siete horas”.

 

La familia de triatletas. Sofía junto a su esposo húngaro JanosKapitany y sus tres pequeños quienes también entrenan triatlón: Manuela Kapitany, Federico Kapitany y Esteban Kapitany.

La familia de triatletas. Sofía junto a su esposo húngaro JanosKapitany y sus tres pequeños quienes también entrenan triatlón: Manuela Kapitany, Federico Kapitany y Esteban Kapitany.

Sofía en todas sus facetas

La santandereana también habló de sus grandes motores, a quienes tiene presente a lo largo de las conversaciones y quienes están inmersos también en su mundo deportivo.

 

“Debo decir que me encanta la vida familiar. Compartir con mis hijos y mi esposo y saber que además podemos estar juntos en los escenarios deportivos y que ésta es una afición de todos lo hace muy especial. Me encanta viajar con ellos cuando vamos a competir porque es muy nuestro, ellos nos motivan mucho en las competencias y conocen perfectamente cómo funciona todo: por dónde salimos, por dónde llegamos, nos hacen barra… ese momento de compartir una competencia, un viaje, un resultado, un triunfo, celebrar, es algo encantador”.

 

“De mi trabajo debo decir que me gusta tanto que es prácticamente un hobbie, soy ilustradora infantil y esa es mi pasión, disfruto mucho plasmar el color en las figuras y transmitir con lo que hago”.

 

“En el ámbito deportivo me fascina la disciplina que me da el deporte, es algo que disfruto mucho. No es que sea cuadriculada pero sí soy muy constante y eso me gusta. Por otra parte me encanta lo que uno siente al atravesar la meta, esa satisfacción del deber cumplido cuando uno sabe que ha hecho las hecho las cosas bien es fascinante, obviamente subirse a un podio, recibir una medalla o un trofeo también son cosas espectaculares, pero pasar la meta es lo máximo”.