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| May 3, 2013 | Portada, Salud

De la salud visual depende el desempeño escolar

Un examen a tiempo puede evitar problemas de salud visual y bajo rendimiento académico.

Un examen a tiempo puede evitar problemas de salud visual y bajo rendimiento académico.

Muchas veces el bajo rendimiento escolar, la baja concentración, la dificultad en identificar una letra de otra como la D y la B; la E y la F; o números como el 2 y el 5 o el 3 y el 8, pueden estar relacionados con un problema visual.

 

Antes de nombrar algunas de las posibles alteraciones visuales, es muy importante que tengamos en cuenta de qué manera el niño nos está manifestando que algo no está bien con sus ojos. Ya sea con una actitud negativa en el momento de tener que realizar sus tareas, pereza, llanto, sueño, dolor de cabeza, ardor en sus ojos, entre otros, o con poco entusiasmo para asistir al colegio.

La poca participación del niño en las actividades que se realizan en el salón de clase, un bajo nivel de concentración o unas bajas calificaciones, también nos pueden estar indicando que algo está mal en su sistema visual.

El estado visual de nuestros hijos depende de varios aspectos, entre ellos están:

1. Defectos refractivos. Contar con un defecto refractivo puede dificultar notablemente el desempeño escolar de su hijo. No solo en el salón de clase en donde debe fijar en visión lejana, sino también en el momento en que debe realizar sus tareas en visión próxima. Trabajar por tiempo prolongado frente al computador sin usar la corrección ideal para un defecto refractivo trae como consecuencia varias molestias y dificultades para dicha labor.

La única manera de poder determinar si su hijo sufre algún defecto refractivo, es por medio de la consulta de Optometría y/o Oftalmología bajo un examen llamado refracción.

Entre los defectos refractivos están: Miopía, hipermetropía, y astigmatismo. Todos ellos se pueden tratar por medio de gafas y/o lentes de contacto.

 

2. Alteración de los músculos extraoculares.En esta condición visual puede que ya estemos relacionados con la siguiente frase: “Mi hijo tiene un ojo desviado”.

El examen que nos permite o no, determinar si existe alguna debilidad o por el contrario un trabajo exagerado de alguno de los músculos que coordinan los movimientos oculares y al mismo tiempo determinar todos los valores y parámetros de medición de dichos músculos sean óptimos, es la Ortóptica.

Previo a esta valoración con el examen de optometría ya se puede hacer un pre diagnóstico y detectar cualquier tipo de alteración que exista a nivel de los músculos oculares.

Existe una gran variedad de alteraciones musculares, pero afortunadamente muchas de ellas, detectadas a tiempo pueden tratarse y corregirse de manera exitosa.

 

3. Ambliopía.Comúnmente conocida como “Ojo Perezoso”. Esta condición conlleva un aspecto muy importante, y es detectarla antes de los 8 años de edad aproximadamente.

Para determinar si su hijo sufre o no de ambliopía debe realizarse un examen de Optometría y/o Oftalmología en donde se realiza la refracción y posteriormente se determina  el nivel de agudeza visual que logra el niño(a) con la corrección necesaria.

De no ser una visión al 100% o clínicamente conocida como 20/20 el niño (a) puede estar desarrollando ambliopía.

 

4. Alergias y/o Infecciones Oculares. Con frecuencia vemos que nuestros hijos se rascan los ojos, presentan un parpadeo frecuente o en casos más avanzados pueden llegar a presentar los ojos rojos, o algún tipo de secreción.

Cualquiera de estos signos o síntomas son la alarma para pensar que están sufriendo de una alergia o algún tipo de infección a nivel ocular.

Siempre tenga en cuenta que antes de auto-medicar a su hijo (a) lo primero y más importante es llevarlo a un examen con el profesional de la salud visual; ya sea este el optómetra o el oftalmólogo, pues son ellos las personas idóneas para diagnosticar y al mismo tiempo tratar cualquier alteración a nivel ocular.

Tenga en cuenta

Cualquier posible alteración visual detectada a tiempo puede tener solución y lo más importante permitir que su hijo mejore su calidad de vida y por supuesto su rendimiento escolar.

Es recomendable realizar el examen visual máximo cada año y cumplir con los controles recomendados por el profesional.