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| Oct 12, 2012 | Nuestra Gente, Portada

“¡En nuestra montaña no se extingue la rana!”

Álvaro Niño Imagen suministrada / GENTE DE CAÑAVERAL

Álvaro Niño Imagen suministrada / GENTE DE CAÑAVERAL

Por Laura Rojas González

Álvaro Germán Niño Rivero es un médico cirujano que tiene como propósito conservar la especie endémica de rana que habita en el cerro de La Judía en Floridablanca, a solo 8 kilómetros de Bucaramanga, “al menos mientras yo viva no se extinguirá”.

Alcanzando un sueño inadvertido

Este amante del arte y apasionado por la cultura empezó a caminar por los bosques del área metropolitana sin imaginarse que un encuentro furtivo cambiaría su vida para siempre.

Cerca de 1999, cuando Andrés Pastrana gobernaba el país y el ejercicio al aire libre empezaba a ponerse de moda en nuestra ciudad, Álvaro Germán conoció el cerro La Judía, lugar que visitaba cada fin de semana en sus caminatas ecológicas. “Siempre me interesó mantenerme en forma pero ir al gimnasio entre semana, después de trabajar, me resultaba muy agotador, por eso preferí salir a caminar”.

En una de sus caminatas él y sus compañeros se tropezaron con un grupo de cazadores que cargaban en hombros costales llenos, aparentemente de animales muertos. “Unas de las muchachas que iban con nosotros les preguntaron por el contenido de las tulas y ellos empezaron a sacar varias clases de animales muertos, entre esos, unos monos rojos aulladores que habitan la montaña y que son grandes, tanto como un niño de cinco años”.

La indignación del médico alcanzó su punto de ebullición cuando uno de los hombres apretó el pecho de uno de los cadáveres y de allí brotó leche: “Yo me enfurecí y le pregunté que si no se daba cuenta de lo que acababa de hacer, le grité que arriba en la montaña había un bebé mono que moriría de hambre porque él acababa de matar a su mamá, él solamente respondió, dándose golpes en el pecho, que así como su abuelo y su papá habían sido cazadores, él también era cazador”.

Rana carranguera.

Rana carranguera.

El incidente circuló por algunos de los medios locales y la fama de “amigo de la naturaleza” no se hizo esperar. “Un señor del cerro de La Judía vino a buscarme y me dijo que había heredado la finca de su papá en Mogotes y que se tenía que ir y que él era el dueño de la finca que es el punto de entrada, el único camino posible al parque La Judía por Floridablanca y que la estaba vendiendo… y yo se la compré”.

Actualmente allí está ubicada la EcoposadaMontefiore, un lugar especialmente diseñado para desconectarse de la ciudad y conectarse con la naturaleza.

La rana carranguera

La pristimantisjorgevelosai (nombre científico) o rana carranguera fue descubierta y bautizada por el científico John Lynch, autoridad mundial en anfibios, quien dijo que era tan propia de esta región como la música de Jorge Velosa (música de carranga)”.

Única en su clase en el mundo, depende totalmente de su estrecho hábitat para sobrevivir, el cerro de La Judía/El Rasgón y está seriamente amenazada porla contaminación, la deforestación y el calentamiento global, además de la invasión de las fuentes de agua por un hongo africano que las está matando. “Si el ratón Mickey fuera real y se estuviera extinguiendo todo el mundo se movería para hacer algo, pero como es una ranita anónima, a nadie le importa”.

Especie endémica

“Se dice que una especie es endémica, ya sea animal o vegetal, cuando sólo habita un sitio determinado del planeta, por esta razón son dependientes de su nicho ecológico, si éste se afecta, la especie se extingue porque no se adaptó a otras condiciones”.

Preservación y evolución humana

Mono rojo aullador.

Mono rojo aullador.

El médico explicó que esta iniciativa de preservar la rana carranguera, el mono rojo aullador y las demás especies que habitan la montaña llamó la atención del director del Sena San Gil – Socorro, quien se ofreció para dictar capacitación a los jóvenes de la región, que se dedican al agro y viven de la naturaleza, para apostarle a la preservación de las especies animales y la supervivencia humana mediante el cuidado de la naturaleza.

“Ellos piensan que el futuro de Santander está en el turismo y el ecoturismo, entre otras razones porque tenemos santuarios naturales y porque los hoteles ecológicos son más económicos que los de lujo. El director envió docentes para que armen un programa completo de capacitación en agroturismo y ecoturismo y yo puse a su disposición la ecoposadaMontefiore para que allí se dicten las clases. El problema es que el promedio de escolaridad de los habitantes del sector es de tercero primaria y los requisitos exigen un poco más que eso”.

Niño Rivero está buscando personas de las veredas aledañas que estén interesadas en vincularse con estos programas, que son gratuitos, para completar el cupo y poder empezar las capacitaciones. “Lo que pensamos hacer es ampliar la convocatoria a las veredas cercanas y conseguir transporte y alimentación para los interesados. Las clases serían los fines de semana para que ellos puedan seguir trabajando y haciendo sus labores agrícolas y se puedan capacitar los fines de semana. Estamos concretando los programas y la idea es que este año quede todo listo”.

Concursos de cuento y canción inédita

Con el fin de despertar el interés de los más jóvenes y la ciudadanía en general por el cuidado y preservación del medio ambiente, el domingo pasado se lanzó oficialmente el Concurso departamental de cuento Rana carranguera. “Si Pombo hizo rin rin renacuajo nosotros podemos hacer rana carranguera. La idea es que los niños de primaria y bachilleratose vinculen escribiendo un cuento, los premios: kits escolares para todos y a los cinco primeros puestos un fin de semana con todos los gastos pagos para el niño ganador y su núcleo familiar en la posada Montefiore”.

Por otra parte “el director de la casa de la cultura Piedra del Sol lanzó públicamente el concurso departamental de la canción inédita Rana carranguera. Por medio de estas manifestaciones artísticas y culturales sé que vamos a sensibilizar a los jóvenes, que van a llegar a la casa a contarle a los papás y lo dirán por las redes sociales, así presionaremos a todos para que hagan algo por evitar la extinción de una especie endémica, propia, autóctona y auténtica de nosotros”.

 “Yo pensaba que éramos afortunados por haber nacido en esta época. Fuimos testigos de algo que no pasaba hacía 500 años, el cambio de era, de la industrial a la informática, eso no lo veía el mundo desde el renacimiento, ahora pienso que no somos tan afortunados porque hemos sido testigos de otro cambio, la extinción de más del 70% de especies de anfibios en el mundo, sólo comparable con la de los dinosaurios”, dijo el médico Álvaro Niño.

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