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| Ago 3, 2012 | Gente de Aquí, Portada

Un pequeño gran artista del Festival Internacional de Piano

Nelson Díaz / GENTE DE CAÑAVERAL Juan Pablo Fonseca Ramírez

Nelson Díaz / GENTE DE CAÑAVERAL Juan Pablo Fonseca Ramírez

La cuota santandereana en el festival de piano próximo a realizarse en la Universidad Industrial de Santander es un estudiante de la escuela precoz Glenn Doman. Se trata de JuanPi –como su mamá le dice de cariño- quien a sus escasos seis años ya cuenta en su historia musical con decenas de presentaciones en diferentes escenarios de la región.

Sandra Milena Ramírez Téllez es la orgullosa mamá de este pequeño. Ella atribuye su talento a la estimulación temprana. “Cuando quedé embarazada decidí dejar de trabajar para estar con él, siempre estuve muy atenta a la estimulación temprana, y como sé que la música es un punto muy importante en el desarrollo intelectual y emocional de los niños, fue mi iniciativa llevarlo desde pequeñito a música, como desde que tenía un año”.

Los ejercicios

“Yo le hacía en la casa todo lo de motricidad fina, motricidad gruesa, masajes, ejercicios físicos y para la memoria… todas las actividades que hay, de acuerdo con la edad que iba teniendo, yo se las iba haciendo de acuerdo a lo que investigaba en internet o en libros. Desde el vientre siempre tuvo a Mozart presente”. El hecho de que Sandra decidiera involucrase totalmente en el desarrollo de sus hijos fue determinante a la hora de encaminar a JuanPi hacia el arte. “Nosotros vivíamos en Bogotá. Allá lo llevaba a clases de música desde muy pequeño, cuando apenas tenía un añito… le enseñaban lo básico, organeta. Cuando nos trasladamos para Bucaramanga él siguió en academia. Inicialmente cantaba partituras en coro y la profesora le daba, cada semana, una clase de piano. Este año empezó a tomar clases personalizadas con el maestro Andrés Corena, en la academia de música Tocata”.
Suministrada / GENTE DE CAÑAVERAL Adicional a las continuas presentaciones de piano, Juan Pablo también canta con el coro ‘Hormiga de oro’ para diferentes eventos.

Suministrada / GENTE DE CAÑAVERAL
Adicional a las continuas presentaciones de piano, Juan Pablo también canta con el coro ‘Hormiga de oro’ para diferentes eventos.

Un niño extraordinario

La mamá de Juan Pablo explicó que además de estudiar hasta las 4:00 p.m. todos los días “él también canta en el coro ‘Hormiga de oro’”, así que después de clases se dirige a la academia en la que estudia y allí pasa otras dos horas mientras practica.

“Yo estoy segura de que la música ayuda a que los niños sean más inteligentes y tengan mayor capacidad de concentración y de atención. La muestra está en que él también ocupa el primer puesto en primaria en el colegio. Yo siento que es debido a su formación artística, eso le ayudó a desarrollar mejor la memoria y el manejo de las emociones. Tal vez algunos padres piensen que poner a los hijos a estudiar arte es un gasto innecesario pero no es así, este estímulo es muy importante. Mi hijo también está en patinaje, yo sé que tal vez parezcan muchas actividades pero él se destaca en todas, eso comprueba que a los niños entre más se les dé, más responden”.

La familia

La familia Fonseca Ramírez.

La familia Fonseca Ramírez.

Para la mamá de Juan Pablo no ha sido fácil convertir a su hijo en lo que hoy representa. “Yo soy economista en comercio y trabajaba en la Universidad del Rosario en la parte administrativa. Cuando mi esposo y yo quisimos tener hijos decidimos dedicarle todo el tiempo y apoyo. Yo sabía que no lo podía dejar con nadie, especialmente porque yo trabajaba en un colegio y allí veía la problemática de cerca, cuando los niños tenían padres que trabajaban, pasaban mucho tiempo solitos, llegaban con las llaves a abrir la casa y a quedarse solos, esperando. Yo creo que eso fue lo que me hizo pensar que no valía la pena el resto, ni el dinero, ni la posición social, lo valioso era poder estar cerca de ellos”. Néstor Raúl Fonseca Romero es el padre de Juan Pablo. “Fue iniciativa de los dos, él dijo que la mejor inversión en el mundo eran los hijos y allí fue cuando decidimos que yo debía dejar de trabajar para estar con ellos. Era prioritario para nosotros saber que yo iba a estar enterada de sus vidas y no íbamos a tener que preguntarle a la empleada qué hacían y qué no hacían. Mi esposo me respaldó 100% económicamente y emocionalmente, él tuvo que trasladarse a Barrancabermeja porque le iban a pagar mejor y nosotros nos quedamos en Bogotá un tiempo. Cuando JuanPi tenía tres años nos vimos para Bucaramanga, ahora mi esposo está en Cartagena”. Juan Pablo ha contado desde siempre con el incentivo que significa tener el respaldo total de sus padres. Tiene un hermano menor llamado Miguen Ángel, que al igual que él, ha sido estimulado desde el vientre y también ha desarrollado dotes artísticas que le permiten cantar en el mismo coro de JuanPi y estudiar piano, guitarra y batería. “JuanPi también toca guitarra”, dice su mamá con un tufillo de orgullo que se le escapa involuntariamente.

 

Su participación en el festival

Suministrada / GENTE DE CAÑAVERAL JuanPi toca la batería y su hermanito Miguel Ángel lo acompaña con la guitarra.

Suministrada / GENTE DE CAÑAVERAL JuanPi toca la batería y su hermanito Miguel Ángel lo acompaña con la guitarra.

Juan Pablo tendrá difícil tarea de representar a dos instituciones locales en el festival: El taller musical Tocata y la Escuela Precoz Glenn Doman.

“Yo soy muy inquieta con todo el tema cultural. A mí me encanta llevarlos a museos y presentaciones culturales y artísticas y cuando vi que ese festival se realizaba acá fui a hablar con la maestra y le propuse unas partituras, le dije que si nos proponíamos el reto de prepararlo y me dijo que sí, que si contaba con mi apoyo sí porque preparar tres obras para ese festival no es nada fácil”.

Los recitales de JuanPi serán durante el Festival Infantil de Piano el martes 14 de agosto a las 8:00 a.m. en el auditorio Luis A. Calvo de la UIS. En los conciertos de extensión del festival estará el miércoles 22 de agosto a las 7:00 a.m. en el colegio Santa Isabel de Hungría.

La satisfacción del deber cumplido

“Me siento muy orgullosa por la labor que he cumplido hasta ahora con mis hijos porque dejar mi vida anterior no fue fácil. Pensar que uno ya no va a trabajar, a tener ingresos propios, vida social, amigos… Hoy estoy feliz por haber podido comprobar que los frutos se recogen más adelante ahora es cuando veo los resultados y entiendo que todo ha valido la pena”.