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| Ago 17, 2012 | Nuestra Gente, Portada

Sayra M. Cristancho S., cirujana de corazón y científica por vocación

Por: Laura Rojas González

Actualmente Sayra Cristancho es investigadora de tiempo completo y trabaja como Assitant Professor & Scientist (Profesora asistente y científica) en el Departamento de Cirugía de la Universidad Western Ontario de Canadá.

Actualmente Sayra Cristancho es investigadora de tiempo completo y trabaja como Assitant Professor & Scientist (Profesora asistente y científica) en el Departamento de Cirugía de la Universidad Western Ontario de Canadá.

Dos de los reconocimientos más competitivos que entregan las organizaciones más reconocidas en Canadá en el campo de la investigación fueron otorgados a una santandereana. Ella es Sayra Cristancho, una mujer que desde pequeña soñó con ser médica pero por las extrañas, y algunas veces incompresibles, vueltas que da la vida terminó siendo ingeniera.

“Yo me gradué de Nuestra señora del Pilar y siempre quise ser médica. Cuando terminé mis estudios como bachiller Colombia estaba en su época más terrible de narcotráfico y violencia, ese año hubo cierre de universidades. Yo había aplicado a la UIS para medicina pero esa universidad estuvo en paro mucho tiempo y yo no me podía quedar sin estudiar. Leyendo cosas y noticias me enteré de algo que se llamaba Ingeniería Biomédica, que en esa época acá era desconocida, pero lo importante es que descubrí un camino para llegar a la medicina a través de la ingeniería, por eso decidí estudiar Ingeniería Electrónica, siempre con la mente en que quería volver a la medicina”.

Sus estudios

A pesar de la vasta experiencia con que cuenta esta joven científica lo cierto es que su ardua preparación y el largo camino que ha recorrido no corresponden con su aspecto joven y desenfadado. “Estudié Electrónica en la Universidad Pontificia Bolivariana y luego me gané una beca de la Universidad de Los Andes para hacer la maestría en Ingeniería Biomédica, ahí empezó todo. Después de eso regresé a Bucaramanga. Trabajé en la Pontificia como dos años y comencé el proceso de doctorado. Estando en los andes conocí lo que era hacer investigación. Mis profesores eran PHD de Norteamérica, era un ambiente distinto y a mí me empezó a gustar el cuento de la investigación. Empecé a pasar papeles a diferentes universidades, apliqué a cuatro de Estados Unidos y dos de Canadá. Las cuatro de estados unidos me dijeron que no, las dos de Canadá me dijeron que sí”, recordó Sayra mientras sonreía con un aire de incredulidad después de ver cómo terminó todo.

“En Canadá pasé a la universidad de Toronto y a la British Columbia de Vancouver. La diferencia fue que en la British me ofrecieron una beca y por eso la escogí. Quien fue mi profesor del doctorado, Anthony Hobson, necesitaba una persona para doctorado en cirugía mínimamente invasiva, eso era lo que yo quería, ese era mi sueño. Me fui para allá desde el 2003 hasta 2008 y luego volví a Colombia con las ganas de poder implementar muchas cosas que aprendí. Trabajé con la Pontificia otros dos años y luego me salió una propuesta de la universidad de Toronto. Un profesor me contactó y me dijo que estaba interesado en que yo trabajara con él como Postdoctoral fellow, eso es como una subespecialidad en Medicina, es un postdoctorado, es un peldaño más”.

Los premios

La investigadora contó que “fueron dos premios los que obtuve aunque en realidad son convocatorias. Consisten en que uno envía propuestas a las agencias que dan dinero para financiar investigación en Canadá. Las que me gané son las más competitivas del país en el área de la salud”.

Yo comparo la primera agencia con Colciencias, es el Canadian Institutes of Health Research, Cihr, (Institutos Canadienses de Investigación en la Salud). Ganarse acá una convocatoria es muy competitivo. Se presentaron 2.400 propuestas y sólo 400 fueron aprobadas 400 en todo el país,  es decir un 16%. Otra de las estadísticas que me proporcionaron es que generalmente los investigadores, cuando empiezan a enviar propuestas a esta agencia, se demoran aproximadamente dos o tres intentos antes de que sean aprobadas su propuesta. Esta fue mi primera vez, me la dieron en mi primer intento”, comentó con orgullo.

“El comité que evaluó mi propuesta recibió 50 en total y la mía fue clasificada como segunda con un puntaje de 4.53/5, sólo los que clasifican en los tres primeros lugares resultan favorecidos”.

En la fotografía la doctora Sayra (de vestido rojo) acompañada de amigos y colegas investigadores. A su izquierda Primitivo Sierra, rector de la UPB.

En la fotografía la doctora Sayra (de vestido rojo) acompañada de amigos y colegas investigadores. A su izquierda Primitivo Sierra, rector de la UPB.

Su especialidad “Yo trabajo en el entrenamiento en Medicina, particularmente en cirugía. Lo que buscan mis programas de investigación es la forma de mejorar los procesos de entrenamiento y de evaluación de los futuros cirujanos para ayudarles a trabajar mejor con los pacientes”.

“La segunda propuesta fuera para el área de cirugía como tal. La envié al Royal College of Physicians and Surgeons of Canada, Rcpsc, que es la asociación que reúne a todos los médicos y cirujanos del país. La convocatoria de esa propuesta se llamó el Medical EducationResearchGrant. (Investigación y desarrollo en Educación Médica). De 72 propuestas fueron aprobadas solo 8, un porcentaje de éxito de cerca del 10%. Ahí clasifiqué de tercera”.

Para Sayra obtener estos dos reconocimientos a sus años de estudio y pasión por los libros fue toda una sorpresa. “Fue inesperado porque yo no pensé que me las fuera a ganar en el primer intento. Llevo solo dos años trabajando como científica porque terminé todo lo que estudié en 2009. 2010 y 2011 he estado vinculada con esta universidad como investigadora y es mi primera vez participando en las propuestas”.

Programa de investigación y proyecto

“El programa de investigación es un gran tema que involucra múltiples proyectos, el proyecto es una unidad del programa de investigación”.

 El programa

“Mi programa de investigación consiste en entender cómo los cirujanos, en sala de operación, son capaces de tomar decisiones de alto riesgo en situaciones difíciles, complicadas, de emergencia. Yo tomo datos de lo que pasa antes, durante y después de la cirugía. Comparo lo que pronostica el cirujano que va a suceder, las posibles complicaciones y lo que en realidad pasó y evalúo la información que se maneja dentro del quirófano. Lo más interesante es ver cómo se adaptan a las situaciones sorpresivas”.

Lo mejor de ser científica

“Para mí son dos cosas. Lo primero es el reto. Yo no me considero una persona competitiva pero en lo laboral tal vez sí, me gusta cuando me ponen el nivel alto. El hecho de que me hagan sentir que tengo un propósito diario, porque allá me miden por producción, por cuántos artículos al año escribo, cuántas conferencias al año dicto, no es como acá, por tiempo, entonces el reto es si voy a cumplir la meta o no, ese reto me gusta. Lo otro que disfruto bastante y que me mantiene en el área académica es el contacto con los estudiantes. Con mis mentores he aprendido prendido que más que el cuento de ser reconocido como investigador lo satisfactorio es saber que detrás de uno viene gente joven que va a ayudar a nutrir ese campo. Para los investigadores el trabajo siempre es en equipo. No es que yo estoy escribiendo un trabajo sino que mis estudiantes están ayudándome a tomar datos, a analizar las expectativas que ellos tienen. Cuando uno está en la posición más alta está pensando en cómo ayudarles a ellos a subir, yo ya estuve ahí”.

Actualmente Sayra Cristancho es investigadora de tiempo completo y trabaja como Assitant Professor & Scientist (Profesora asistente y científica) en el Departamento de Cirugía de la Universidad Western Ontario de Canadá.