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| Feb 24, 2012 | Portada, Tendencias

“Ayudar a los niños y sus familias es mi mayor motivación”

“La sensibilidad por los niños y el querer ayudarlos a superar sus dificultades, de la misma forma que a sus familias, fue lo que me motivó a ser pediatra”

“La sensibilidad por los niños y el querer ayudarlos a superar sus dificultades, de la misma forma que a sus familias, fue lo que me motivó a ser pediatra”

En Gente de Cañaveral ustedes son los protagonistas, es por eso que en esta edición quisimos exaltar el trabajo de uno de los profesionales más destacados del sector. El médico pediatra José Antonio Galán Guevara, residente de Ruitoque Golf, es nuestro personaje de la semana.

Una vida dedicada al bienestar de la infancia

El profesional egresado de la Universidad Industrial de Santander en pregrado y posgrado, especialista en Pediatría desde hace doce años, confesó que su principal motivación para seguir esta carrera “fue la vulnerabilidad que tiene el ser humano en la edad infantil. Desde mi formación en pregrado encontré fascinante ver, que pese a su fragilidad, los niños se recuperan de manera muy rápida, a diferencia de los adultos”.

“Siempre hemos ejercido en la Ardila Lülle y hoy afortunadamente tenemos una buena imagen. Creo que hemos podido ayudar a la salud y el desarrollo y bienestar de los niños del sur y el resto de la ciudad”.

“Siempre hemos ejercido en la Ardila Lülle y hoy afortunadamente tenemos una buena imagen. Creo que hemos podido ayudar a la salud y el desarrollo y bienestar de los niños del sur y el resto de la ciudad”.

Adicionalmente manifestó que “poder ayudar a muchos hogares y familias que se encuentran en situaciones difíciles como consecuencia de las enfermedades de sus hijos es muy gratificante. Para una madre la enfermedad de un hijo representa un evento muy angustiante y es maravilloso poder estar en ese momento para direccionar sus inquietudes y darles la mejor solución”.

Falta mucho por mejorar

De acuerdo con el doctor Galán Guevara a pesar de algunos avances que ha tenido la pediatría, aún falta mucho por mejorar. “Si bien es cierto que se han dado algunos adelantos gracias a las leyes de seguridad social, como la Ley 100 que aumenta la cobertura en la atención de los niños, todavía podemos decir que el sistema es bastante insuficiente”.

El médico explicó que las mayores deficiencias del sistema se evidencian “porque la oportunidad con la que se atienden los niños y la disponibilidad de acceder a nosotros los especialistas y a los elementos de diagnóstico y de tratamiento más eficientes todavía no son lo suficientemente completos y oportunos para ellos”.

Una pediatría diferente

Galán atribuye su renombre profesional a que “hemos tratado de hacer un estilo diferente de pediatría en el sentido de comprometerse con el paciente. Que el servicio no se limite al momento de la consulta. Tratamos de ofrecer a las familias la oportunidad de estar en permanente comunicación porque la salud de los niños es muy cambiante”.

También explicó que si las familias no cuentan con una persona accesible, de confianza y con una relación estable con el profesional que los conduce, es difícil que los niños puedan recuperarse satisfactoriamente.  La relación ideal es el acompañamiento continuo del paciente durante su evolución.

“Las madres deben tener la oportunidad de hablar, preguntar y asimismo los profesionales estamos en la obligación de explicar detalladamente cuál es la enfermedad y cómo se le ha producido, que factores del comportamiento del niño o incluso de la familia inciden en ella. Debemos explicar los aspectos nutricionales y sociales que contribuyeron al desarrollo de la enfermedad y por lo tanto cuál es la mejor forma de tratarla y prevenirla”

Un sistema inadecuado

Una madre con un niño, nada más para un simple problema respiratorio que es tan común en nuestro departamento, tiene que pasar por el médico general. Después de que él lo ha visto en varias oportunidades y no logra enfocar adecuadamente la situación pasan dos o tres consultas, tal vez varios meses en los cuales la calidad de vida tanto del niño como de la familia se ven afectadas y llegan a nosotros tardíamente”.

La familia Galán Cadena

Una de las grandes pasiones de José Antonio es su familia, conformada por su esposa Adriana Cadena, odontóloga de la Foscal y sus dos hijos, María Jimena de 6 años y José Alejandro de 12.

 

“El escaso tiempo libre del que dispongo es para estar con mi familia. “Mi hijo es deportista de alto rendimiento, campeón nacional infantil de golf. Me gusta acompañarlo a sus prácticas y a los torneos que tiene dentro y fuera de la ciudad. De igual forma me encanta pasar tiempo con la nena así que organizo fines de semana de piscina o tardes de visita a la familia”.

 

Lo que se hereda no se hurta

Al igual que su hijo, el médico José Antonio es un apasionado por el golf. “Me gusta jugar golf y empecé hace unos 10 años. Procuramos compartir con la familia que también juega y con los amigos algunos fines de semana. Estos ratos de descanso son muy importantes para prepararnos de cara a la jornada de la semana que empieza”.