Menú de categorías

| May 10, 2019 | Nuestra Gente, Portada

Madres que se destacan por su amor y dedicación

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Este fin de semana se celebra el Día de la Madre, y la revista Gente rinde un sentido homenaje a todas aquellas mujeres que han tenido la fortuna de darle vida a otros seres y quienes por su amor incondicional aportan cariño y comprensión a sus familias.

Ellas son cómplices, amigas y en ciertos casos hasta alcahuetas de sus hijos. En esta edición presentamos dos madres del sector, quienes por su entrega y compromiso se han ganado el corazón de sus seres queridos.

Tres generaciones

Yolanda Castro Pérez es cantante de profesión y se considera una mujer dedicada a su familia. Es madre de dos hijos Álvaro Andrés Martínez y Luisa Fernanda Martínez, quien hace 15 años también se convirtió en mamá de María Camila Monsalve.

Para la abuela ser madre, “es la mayor bendición del mundo, porque es darle valor a la vida y el sacrificar la tuya por ellos”.

Agregó que su mayor experiencia es ver perpetuada la descendencia en “dos maravillosos nietos María Camila y Joaquín, y el poder disfrutar de los éxitos de mis hijos como profesionales”.

Recordó que cuando se enteró que iba a ser madre “fue una felicidad infinita. La esperaba con muchas ansias, pero durante los primeros meses fue muy difícil combinar mis presentaciones con los fuertes síntomas del embarazo y años después pude sortear la misma situación con mi hijo, entre presentaciones y giras”.

De su mamá, Sofía Pérez de Castro, admira la dedicación de educar a 9 hijos. Además la tenacidad y fortaleza que la caracteriza. Actualmente, con algunos problemas de salud y con 86 años de vida, es la encargada de cuidar a su esposo y lo atiende con el amor que siempre inculcó en sus seres queridos. Otros valores infundados en este hogar son la responsabilidad, la honestidad y el respeto. “Mi madre nos resaltó que la familia debía estar siempre unida”.

A pesar del paso del tiempo y de la llegada de las nuevas generaciones, esta abuela ha procurado conservar algunas de las tradiciones que fortalecen los lazos familiares, como reunirse para las celebraciones de los cumpleaños y compartir con sus nietos un día a la semana.

Yolanda Castro Pérez, a sus 62 años, deja un mensaje para las futuras madres: “es importante dedicar el mayor tiempo posible a los hijos y tener muy presente la tolerancia que se debe tener en los tiempos difíciles”.

Una hija que

admira a su madre

Luisa Fernanda Martínez es abogada y es madre de dos hijos. “Ser mamá ha sido y será por siempre la experiencia más hermosa que una mujer pueda tener. La labor de ser madre de tiempo completo en mi caso, es un regalo y privilegio que pocas madres pueden tener. Vivir ese día a día con los hijos, acompañarlos y estar a su cuidado, es la tarea más importante al interior de un hogar”.

Su progenitora se ha convertido en un gran ejemplo a seguir. “Es una excelente hija y conozco todos los esfuerzos que hizo desde muy joven para ayudar a todos sus hermanos. Durante sus primeros años como cantante apoyó económicamente en la casa. La admiro muchísimo más de las miles de personas que escuchan su voz. Sus canciones llenan de alegría y emoción mi corazón y aún después de escucharla por tantos años no puedo evitar unas cuantas lágrimas cuando la escucho cantar. Cuando veo a mi mamá en una tarima me siento la hija más orgullosa del mundo. Me enseñó que el mejor plan siempre es una buena reunión familiar. Un asado, un paseo, una comida o cualquier momento es una excusa para encontrarnos y eso deseo transmitirle a mis hijos también”

Recordó que el día que supo que estaba embarazada “fue algo maravilloso. Nunca dudé que mi hija cambiaría mi vida. Iniciaba hasta ahora mis primeros semestres en la universidad y mis prioridades dieron un vuelco total. Mi hija se convirtió en mi motor y fuerza para cumplir con tantas cosas día a día. Fue difícil, fueron muchos esfuerzos, pero cada vez que la miro, siento que todo valió la pena. Creo que cumplí con mi tarea y me esfuerzo cada día por seguirle dando lo mejor.

Mi hijo menor fue la cereza del pastel. Fue la gota que desbordó la felicidad en nuestra familia. Nos alegra todos los días con cada ocurrencia y nos tiene derretidos con su inteligencia y amor”.

Agregó que durante su experiencia como madre no existe un día más importante que otro, “porque los hijos nos alegran el corazón con una nueva sonrisa, gesto, palabra o cada ocurrencia y nos dan triunfos y también tristezas. Cada día me sorprendo con una experiencia más linda que la anterior”.

Y quién iba a pensar que una medida para mejorar la movilidad en Bucaramanga, fortaleciera la relación de esta madre e hija, porque desde que inició el pico y placa ella (abuela) atraviesa la ciudad, pues vivimos un poco lejos, nos recoge a mí y a su nieto, lo dejamos en el colegio y nos vamos a desayunar algo delicioso, siempre a un lugar diferente. Es un día en el que estamos solo las dos y nos ponemos al día. Luego almorzamos en mi casa con mi esposo y mis hijos y en la tarde ya saben que la ñoña (así le dicen) los llevará a comer helados”, comentó Luisa Fernanda Martínez.

Por su arte, la nieta María Camila manifestó que de su madre y abuela admira la dedicación y la pasión con la que hacen las cosas. “Mi madre, a pesar de los problemas siempre ha logrado salir adelante y ser feliz y mi abuela es un claro ejemplo de que los sueños se pueden cumplir cuando se lucha con amor”

Para el día de la Madre, la pequeña les deja un mensaje a estas madres que se han convertido en el centro de su vida. “Quiero que sepan que las amo demasiado, que sin ellas no sería nada y gracias a ellas soy feliz. Son las mejores mamás del mundo”.

A mi hija siempre le inculqué la dedicación a su hogar, el respeto y amor a su esposo y la entrega de todos sus planes a Dios sobre todas las cosas.

Yolanda Castro

A mi mamá le debo todo lo que soy. Ella siempre me inculcó la unión familiar. Siempre ha sido incondicional con sus padres y sus hermanos.

Luisa Fernanda Martínez