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| Mar 1, 2019 | Portada, Qué pasa?

Molinos Altos y sus cuatro décadas de historia

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Molinos Altos, uno de los sectores intervenidos para el te|rcer carril Floridablanca – Bucaramanga, cumplirá 44 años en mayo y hoy sus residentes recuerdan con regocijo ese día en el que les fue asignada su vivienda por parte del Instituto de Crédito Territorial.

“Nos entregaron un llavero que tenía un mensaje muy bonito que decía: es mi casa y la pago con mi trabajo”, exclamó Zoraida Mancipe, quien llegó a este barrio en junio de 1975 y se siente orgullosa de haber sido una de las primeras personas que llegó a este sector. “Estamos ubicados en un lugar privilegiado, porque estamos rodeados de clínicas, centros comerciales, parques y Acualago”.

La historia de este barrio se remonta a mayo de 1975 cuando el proyecto fue entregado a sus propietarios y desde entonces ellos no han “bajado la guardia” y han trabajado incansablemente por mantener un sector sano, tranquilo y especialmente “verde”. Solo cuenta con una calle de acceso (carrera 28) y sus vías peatonales se destacan porque la mayoría están arborizadas.

Uno de los árboles más representativos de Molinos Altos fue bautizado como “Nepito”, un azuceno rosado sembrado por Zoraida Mancipe en la fachada de su vivienda y que se caracteriza por dar vida a este sector con sus coloridas flores. Tiene 43 años y recibió este nombre en honor a Nepomuceno Cartagena. “Mi propósito era sembrar un árbol cuando tuviera mi casa propia y un día mi mamá pasaba por la casa de este señor, ubicada en la carrera 27 y estaba el jardinero y le pidió que le regalara un palito, porque yo admiraba ese jardín, era muy bello”, comentó Zoraida Mancipe.

El progreso

de Molinos Altos

Este proyecto fue construido por la constructora Corinco y de acuerdo con la información suministrada por sus residentes, Molinos Altos era un cañadulzal dedicado a la molienda y el molino estaba en donde hoy está el barrio Ciudad Valencia. Los terrenos era propiedad de los señores Espinosa Valderrama, quienes vendieron al Instituto de Crédito Territorial.

Este sector estaba conformado por Molinos parte alta y parte baja, pero el 14 de octubre de 1987, según acuerdo municipal 109 aprobado por el Concejo de Floridablanca, quedó con el nombre de Molinos Altos. Actualmente es un barrio independiente que cuenta con su propia Junta de Acción Comunal y 140 casas aproximadamente.

Carmen Rosa Olarte, una de las líderes de este sector, recuerda que cuando llegó en 1983, algunas zonas habían sido convertidas en basureros por lo que emprendió su misión de rescatar los parques e integrar a sus habitantes.

Y fue así como se comenzaron a organizar actividades en pro de la comunidad. Cualquier evento se convertía en una excusa para compartir con los vecinos. Los jardines que hoy adornan el barrio fueron construidos por sus propios residentes con materiales aportados por las administraciones municipales.

La mujer, quien todavía sigue promoviendo la integración, remembró la celebración de los 15 años Molinos Altos “con todas las de la ley”, cuando se realizaron actividades culturales, deportivas, desfiles. Esta fue la primera fiesta del sector. Todos amanecimos bailando y ya todos nos conocíamos con todos. La gente era muy unida.

Los 30 años tampoco pasaron por alto y se condecoraron a los fundadores de este barrio, entre ellos a Zoraida Mancipe, quien con una gran sonrisa recordó que “ese día hasta nos entregaron un pergamino y nos hicieron un homenaje. Esperamos que los 45 también se celebren porque vamos de 15 en 15”.

“Es un barrio sano, todos nos conocemos y algunos son nuevos. No hay problemas y los que ha habido se han superado. Pocos niños habitan aquí porque ya todos crecieron, se han casado y se han ido. La mayoría son personas de la tercera edad”, comentó Carmen Rosa Olarte.

Construcción de la parroquia

La parroquia Santiago Apóstol nació por iniciativa de varios feligreses de Molinos Altos, ante la imposibilidad de participar en la eucaristía los domingos. Esta necesidad los obligó a solicitar al padre de la Parroquia del Bosque, permiso para realizar una celebración semanal, y en vista de la gran afluencia de feligreses se reunieron varios moradores de Molinos Altos y Molinos Bajos para crear el Centro de Animación. Fue así como una comisión organizada por algunos sacerdotes que buscaron ante el Consejo de Floridablanca el lote en comodato, el cual fue asignado según Decreto 006 de 1990.

Se consiguieron recursos por medio de donaciones, bazares y otras actividades para dar inicio a la construcción del templo. Inicialmente se hicieron los estudios del terreno buscando las condiciones óptimas para la construcción. El levantamiento de planos, la excavación del terreno, construcción y adecuación de las bases, levantamiento de los muros de la primera planta y la plancha del primer piso son avances de esta etapa.

El 14 de Noviembre de 1996 Monseñor Jaime Prieto Amaya , administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Bucaramanga, proclamó el Decreto por el cual se erige la Parroquia Santiago Apóstol y su primer párroco el Presbítero Eleazar Antonio Muñoz Archila.

Desde entonces los residentes de Molinos Altos y Bajos han trabajado unidos en pro de su templo.

Continuará

la integración

Los residentes aseguran que continuarán realizando eventos que motiven la integración de los vecinos, con el fin de preservar esa paz y tranquilidad que los caracteriza.

Misas de aguinaldo en las cuadras, eucaristias en las viviendas y jornadas deportivas, son algunas de las actividades que se tienen programadas para afianzar estos lazos de amistad. Mil y una historia conservan los residentes intactas en sus mentes, algunas buenas, otras no tan buenas; sin embargo aseguran que continuarán trabajando por su barrio y así seguir construyendo mil historias más.

En cifras

37

casas tuvieron que ser demolidas para la construcción del Tercer Carril