Menú de categorías

| Dic 7, 2018 | En estas calles

¿Cómo escapar de la monotonía diaria?

Una de las consecuencias más comunes de la rutina es la sensación de frustración al sentir que lleva una vida aburrida y plana. - Banco de Imágenes/GENTE DE CAÑAVERAL

Una de las consecuencias más comunes de la rutina es la sensación de frustración al sentir que lleva una vida aburrida y plana. – Banco de Imágenes/GENTE DE CAÑAVERAL

La rutina es definida como una serie de costumbres y hábitos que se repiten constantemente durante un largo periodo de tiempo. Por tanto, la consecución de estas acciones puede parecer automática y se encuentra lejos de propiciar cambios o modificaciones que irrumpan en ese plan de vida diario.

Una de las consecuencias más comunes de la repetición constante y la falta de novedades, es la sensación de frustración al sentir que la vida es aburrida y plana.

“El efecto inevitable de caer en la rutina habitualmente conduce a las personas a comenzar o terminar el día con un bajón anímico que se prolonga por semanas, generando malestar e inconformidad con la vida”, explicó el psicólogo clínico Cristian Capacho Sandoval.

Encontrar la forma de ponerse en contacto con la naturaleza, hacer ejercicio o meditar son actividades positivas que reducen el nivel de estrés y le ayudarán a variar sus actividades monótonas.  - Banco de Imágenes/GENTE DE CAÑAVERAL

Encontrar la forma de ponerse en contacto con la naturaleza, hacer ejercicio o meditar son actividades positivas que reducen el nivel de estrés y le ayudarán a variar sus actividades monótonas. – Banco de Imágenes/GENTE DE CAÑAVERAL

Otra consecuencia de la rutina se deriva del hecho de la justificación. La insatisfacción por la monotonía que atraviesan las personas en su vida diaria los motiva a buscar excusas que les permitan reducir el sentimiento de frustración.

“Las justificaciones más comunes tienen que ver con las obligaciones cotidianas de la vida actual. Por ejemplo, la necesidad de tener un empleo, que permita pagar facturas y mantener el hogar.

“Sin embargo, eso no implica que se convierta en una excusa, dado que se ha demostrado que introducir pequeñas modificaciones en la rutina, pueden representar grandes cambios que terminan por hacer la vida más emocionante”, agregó el psicólogo clínico.

No es necesario hacer cambios radicales ni darle la vuelta a la vida de la noche a la mañana. Pequeños cambios son suficientes para romper con la rutina y disfrutar más de la vida.

Cristian Capacho, psicólogo