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| Feb 10, 2017 | Periodista del Barrio

En Prados de Cañaveral están envenenando a los gatos

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Héctor Ramírez

Periodista de Barrio

Me permito poner en conocimiento los hechos ocurridos recientemente en el Conjunto Residencial Prados de Cañaveral, ubicado en el Anillo vial No. 24-325, así:

Siendo las 11:00 de la noche del 24 de enero del año en curso, llegó mi hijo a casa y cuando abrió la puerta, los dos gaticos de la familia, Zabu y Luna, salieron corriendo por el parqueadero de visitantes del conjunto. Momentos después, mi hijo sintió que algo se estrelló contra la reja del parqueadero privado de nuestra casa; salió a mirar y encontró a Zabu botando una saliva espesa por la boca y todo desorientado. Cuando fue a coger al gatico, este entró corriendo a la casa y subió las escaleras. Mi hijo lo alcanzó, estaba vomitando y presentaba diarrea. Minutos después convulsionó.

De inmediato lo trasladó donde un amigo que es veterinario, pero desafortunadamente falleció sin poderse hacer nada por él. Cabe mencionar que el veterinario conceptuó “envenenamiento con Campeón”, que es un veneno para ratones.

Luego de eso, mi hijo se regresó a casa a buscar a Luna, temiendo que hubiera sido también envenenada; pero no fue posible localizarla.

Junto con el personal de vigilancia revisaron una a una las cámaras de seguridad del conjunto y al cabo de tres horas visualizaron que la gatica había ingresado a un garaje de otra casa a donde entraron a buscarla y la hallaron inconsciente y botando la misma saliva espesa.

Mi hijo creyó que estaba muerta pero cuando fue a alzarla para retirarla de ahí, notó que aún respiraba y de inmediato la trasladó a una veterinaria del sector que, según los vigilantes, atendía 24 horas. Allí fue recibida y los médicos diagnosticaron lo mismo (envenenamiento con raticida). Falleció días después.

El 29 de enero, los gatos Pandora y Simba también fueron envenenados dentro del conjunto y áreas comunes, ambos sobrevivieron pero quedaron con secuelas neurológicas.

Es de aclarar que a nosotros nunca nos informaron que nuestras mascotas estaban molestando a los vecinos, nunca fuimos citados al comité de convivencia para tratar el tema.

No es la primera vez que suceden hechos como este en el conjunto, meses atrás habían envenenado dos perros que, afortunadamente por la pronta atención, lograron salvarse.

No entiende uno cómo hay personas tan desalmadas que puedan hacer daño a los animalitos por el simple hecho de que el gatico se pasea por su jardinera o en el peor de los casos hace sus necesidades allí. Como familia somos conscientes de nuestras obligaciones como propietarios de gatos pero desafortunadamente existen personas que no entienden que la naturaleza de un gato es completamente distinta a la de un perro; un felino es libre, independiente, cazador por naturaleza y siempre anda suelto jugando o cazando, pero no son peligrosos ni agresivos.

Entonces no veo ninguna justificación que dentro del Condominio Prados de Cañaveral se lleven a cabo estas prácticas homicidas que no solo se dirigen al animal sino que también afectan el entorno familiar, pues recordemos que la Corte Constitucional en varias oportunidades ha señalado que las mascotas hacen parte integral de la familia y cuando se pierde una mascota es perder un ser querido.

Ojalá las autoridades ambientales lean esta nota y tomen cartas en el asunto.

Nota de

Redacción

Sobre el tema Orlando Beltrán Quesada, ambientalista y presidente de la fundación defensora de animales Adan, explicó que casos como este deben ser denunciados ante la Fiscalía porque “es un delito y debe haber pruebas certeras. Si se trata de mascota con dueño, esas pruebas deben ser más demostrativas, así como el certificado del veterinario de que sí murió por envenenamiento o que se presume envenenamiento. Se denuncia por daño en cosa ajena o daño en un bien semoviente”.

Las personas interesadas en entablar denuncias de este tipo pueden asesorarse en el 310 2003808.