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| Mar 18, 2016 | Punto de vista

Esas ideas alocadas

Paola Bernal

Paola Bernal

Editora Gente de Cañaveral (pbernal@vanguardia.com)

¿Y si empezamos a soñar la ciudad, tal y como lo hicieron grandes figuras del país, quienes visitaron la ciudad gracias a la invitación del colectivo ‘La tina de Arquímedes’, y desde nuestra individualidad le damos rienda suelta a nuestra creatividad para mejorar la ciudad?

El primer paso es dejar a un lado la indiferencia, que quizá es el principal bache en el camino a la hora de soñar un mejor lugar. Segundo paso, no descartar ninguna idea, por más alocada que suene siempre habrá un trasfondo sobre el cual trabajar. Así como a muchos se les ocurre que en vez de ruido haya música, lo interesante de este ejercicio es que usted tenga iniciativas para cambiar un poco la casa que habita, su ciudad.

Empecemos por hablar de lo bueno y preguntarnos, más allá de la queja, qué estamos haciendo por mejorar. En el mundo se están ajustando las ciudades para que sean más nobles con el habitante, se están pintando de ‘verde’ con más parques y menos cemento.

Recuperar el concepto de vecino también se convierte en todo un propósito, por eso se vienen creando aplicaciones como Peerby, para que las personas del barrio puedan compartir cosas, o como Haus para crear estrategias de seguridad. ¿Qué tal empezar por hacer una base de datos para que se conozcan los oficios, profesiones, ideas de negocios, y se apoyen entre vecinos? No se requiere mucho esfuerzo y sí un deseo de trabajar por su comunidad para que entre todos se logre una camaradería, intercambio de bienes y servicios y hasta negocios sólidos. Piense: ¿cuál es su idea salida de los cabellos, que puede resultar fascinante? Soñar la ciudad es tarea de todos.