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| Oct 16, 2015 | En estas calles, Portada

Comienzan cierres de piscinas

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De las 88 piscinas que hay en los conjuntos residenciales de Cañaveral, 85 no cumplen con toda la reglamentación exigida para su funcionamiento y es por esto que las autoridades comenzarán a clausurarlas en los próximos días.

Esta será la tercera visita que se hará en el sector, luego de dos controles previos realizados entre marzo y agosto en los que se verificó el estado de estas áreas y la tenencia de los implementos de seguridad obligatorios.

Falta la señalización, botiquines incompletos, fallas en el cerramiento para separar la piscina de adultos de la de niños, falta de demarcación de las profundidades sobre la orilla y rutas de evacuación, son algunos de los problemas que se han evidenciado durante las inspecciones.

“Muchos de los conjuntos tienen la alarma de inmersión, pero fallan cuando se hace la prueba de funcionalidad. Además es indispensable que ninguna piscina presente pasos o comunicación entre piscinas por debajo del agua y la parada de emergencia, para que en caso de que alguien se quede atrapado se pueda desactivar la planta de tratamiento y se frene la succión”, explicó Cristian Madiedo Gómez, coordinador del Comité Gestión del Riesgo del Municipio, tras señalar que ya se solicitó el apoyo de la Policía de Turismo para estas visitas, que se prevén comiencen la próxima semana.

De no cumplir con todos los requisitos, se sancionará con un cierre de 30 días. “No se va a hacer proceso de multa, a menos que un conjunto no cumpla con nada, pero sí se va a hacer un acto administrativo”, explicó el funcionario.

El profesional hizo un llamado a la Curaduría para que se ejerza control y se corrobore que se está dando cumplimiento a todos los requisitos.

Según la ley 1209 de 2008, expedida por el Congreso de la República, las piscinas de todo el país deberán tener dispositivos electrónicos, duchas, lava pies, vestidores, guardarropas, primeros auxilios, piscinero, piso antideslizante, baldosines claros, dos escaleras y desagües que no representen peligro para los bañistas, entre otros.

De acuerdo con la norma, los dispositivos electrónicos a base de baterías que funcionen de manera independiente, tendrán que producir sonidos de alerta superiores a 80 decibeles, en caso de que alguna persona caiga en la piscina.

Además es importante un drenaje que succione materiales flotantes como hojas, insectos, papeles, polvo, entre otros. Esos desagües deberán contar con un dispositivo que controle el grado de absorción y así no represente peligros para los bañistas.

Todas las piscinas deberán disponer de una persona encargada que realice el mantenimiento y control de las aguas. Aparte, un piscinero que vigile a los bañistas y tenga alguna preparación, en cuanto a rescate y primeros auxilios, por si se presenta una emergencia.

Otro de los requisitos es que se instalen complementos en los alrededores de las piscinas como andenes perimetrales, duchas, lava pies, vestidores, guardarropas, baterías sanitarias, sistemas de tratamiento, depósitos, zona de primeros auxilios y barreras que impidan el acceso directo a las albercas; estas deberán contar con puertas o torniquetes que dificulten su paso.

“La forma y características de las piscinas evitarán ángulos, recodos, u obstáculos que dificulten la circulación del agua o representen peligro para los usuarios. No deben existir obstrucciones subacuáticas de cualquier naturaleza que puedan retener al bañista bajo el agua”, según la ley.

Es claro, que las piscinas en Colombia, al igual que en el resto de países del mundo, se han convertido en requisito ‘indispensable’ de unidades residenciales, colegios, casas de campo y casas privadas, lo que aumenta el riesgo de estos accidentes, si no se toman las medidas preventivas adecuadas.

En cifras

3

psicinas de Cañaveral están al día con todos los requisitos.

2

flotadores por lo menos deberán permanecer en el área de la piscina, según la norma.