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| Oct 31, 2014 | Nuestra Gente, Portada

Una labor hecha con amor, para los más necesitados

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Redacción

Hace seis años la Clínica la Foscal, vio la necesidad de ayudar a aquellas personas que padecían algún tipo de cáncer; la organización notó que muchas de las personas que estaban haciendo su tratamiento oncológico no lo terminaba y el principal motivo de esa deserción era la falta de recursos económicos.

Ante esta situación se dieron a la tarea de crear un programa que pudiera ayudar a todas estas personas cubriendo su necesidad más grande para que de esta manera pudieran terminar sus tratamientos contra la enfermedad.

De esta manera comenzó ‘Amigos Centro de Cáncer Foscal’, un proyecto que ha ayudado a cientos de pacientes sin importar su edad, sexo, credo o raza. El pasado miércoles en la mañana ‘Amigos Centro de Cáncer Foscal’ organizó una hermosa fiesta en Happy City del centro comercial Cañaveral para 27 niños en etapas de recuperación de cáncer. Ahí las integrantes de este proyecto hablaron con Gente.

¿Cómo trabajan?

“Hace más de seis años el doctor Virgilio Galvis se dio cuenta de que la gente no venía a terminar sus tratamientos. Ante esta situación comenzó una investigación para saber por qué y descubrieron que la gente no tenía recursos para llegar a la clínica…

“Ante eso se creó el Centro que tiene tres objetivos principales que son: dar transporte, hospedaje y alimentación. En ese orden de ideas la gente nos dice ‘tengo que estar a las 7 a.m. en la clínica porque tengo radioterapia, entonces nosotros enviamos los tiquetes para el paciente y un acompañante”, dijo María Patricia Pinto Vega, jefe de división gestión social y Mercadeo de la Foscal.

Este proyecto ayuda a niños, jóvenes, recién nacidos, adultos y todas las personas que padecen algún tipo de cáncer. Estas personas llegan de distintas partes del país, pero la mayoría son del oriente colombiano, de pueblos y veredas.

Gracias al arduo trabajo de las voluntarias y de la clínica, este proyecto ya cuenta con un hostal donde los pacientes se pueden hospedar y alimentarse durante la jornada del tratamiento.

Voluntarias

de amor

A través de un trabajo netamente voluntario, varias mujeres se han vinculado a esta causa con la misión de ayudar a quienes lo necesitan.

Cada una de ellas dedica gran parte de su tiempo a esta labor. Todas coinciden en que lo mejor que les ha pasado es hacer parte de este grupo donde pueden dar un poco de lo que tienen.

“En este momento tenemos un almacén de ropa usada en Piedecuesta, que vendemos de forma muy económica y con esos recursos ayudamos a los pacientes, por otro lado las voluntarias también ayudan a los pacientes y sus familiares desde la parte espiritual.

“En este momento estamos ayudando a 20 familias con 20 mercados mensuales, además ayudamos a los pacientes con los elementos que necesitan durante el proceso de la enfermedad: les facilitamos pañales, vitaminas, ropa, entre otros” dijo María Teresa Orduz de la Torre, presidenta del voluntariado.

Según estas mujeres lo más importante y lo más valioso que obtienen con esta labor es el amor que reciben de cada uno de los pacientes.

“Me cambió la vida”

María Mercedes Escobar, es voluntaria de ‘Amigos Centro de Cáncer Foscal’ hace dos años y medio, desde entonces no ha dejado de trabajar por los pacientes con cáncer.

“Decidí vincularme porque sentía la necesidad de estar en algo donde pueda ayudar a la gente. En mi caso estoy en la parte de pacientes, llego al centro de cáncer los martes a las 7 a.m. y le cuento a la gente de qué se trata el programa.

“Algunos pacientes son de muy bajos recursos y vienen hasta sin desayuno, nosotras los ayudamos y los acompañamos. Luego vamos a visitas de pacientes en piso, visitamos a quienes están en nuestro programa y vemos qué necesidades tienen o si requieren de un acompañamiento especial, ya sea sicológico o espiritual.

“Para mí esto ha sido muy hermoso, a mí me cambió la vida, yo vivo por mis pacientes para mí esto es una felicidad muy grande”, acotó María Mercedes.

Un trabajo

gratificante

Luz Stella Gómez de Téllez es otra de las voluntarias de esta labor, ella trabaja organizando los eventos, las ventas y las recolecciones de material para el Centro, dando todo de sí en la parte administrativa pues asegura que es demasiado sentimental con las historias que llegan a la clínica.

“Nosotros ya tenemos un almacén de ropa usada, la clasificamos y luego la vendemos, además realizamos varios eventos buscando fondos para los pacientes.

“No me gusta quedarme quieta por eso hago parte de este proyecto y me dedico a organizar diferentes cosas. Lo bello de esto es que cada una aporta desde sus destrezas, hay quienes dan apoyo espiritual a los pacientes.

“Para mí es muy duro porque soy una persona muy sentimental y saldría llorando con cada persona que me cuenta su historia, por eso me dedico a hacer mi aporte desde mi área de conocimiento”, dijo la voluntaria.

En cifras

35

Voluntarias permanentes hacen parte del programa ‘Amigos Centro de Cáncer Foscal’.

27

niños fueron agasajados el pasado miércoles en Happy City, en el centro comercial Cañaveral.