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| Sep 19, 2014 | En estas calles, Portada

Juan triunfa con su Caricatuarte

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Audry Laguado

Gente de Cañaveral

El nombre completo de Juan solo lo saben sus familiares y amigos más cercanos. Se niega a decir su nombre de pila y se ‘bautizó’ Juan Caricatuarte.

Lleva con orgullo su nuevo nombre porque según él desde que tiene uso de razón ha estado vinculado con el arte.

Es un ‘rolo’ que se enamoró de esta tierra santandereana, donde ha encontrado gente que lo apoya pero que sobre todo valora su trabajo, que por sí solo no es tan común.

Juan hace caricaturas en tercera dimensión. Sí, él lleva más allá a los personajes de ficción y a los de carne y hueso, él hace caricatura en porcelanicrón, y gracias a su talento ha hecho realidad varios de sus sueños.

“Mi mamá tenía razón”

Desde hace más de dos años Juan llegó a Santander, en la actualidad vive en Cañaveral y asegura que está muy agradecido con la ciudad porque hasta el momento le va muy bien.

“Llegué porque me invitaron a una exposición, traje mi material pero me gustó la ciudad y me quedé…”

Juan estudió artes plásticas en la Universidad Nacional, estuvo en Ecuador estudiando y por cuatro años hizo pintura al óleo, pero con el tiempo se dio cuenta de que lo suyo eran las figuras porque es algo que hace desde que tan solo tenía cinco años.

“Mi mamá me regalaba plastilina, mucha plastilina, así que comencé a hacer figuras siendo tan solo un niño. Llegué al punto que dejé a un lado los juguetes, y eso que tenía bastantes, y solo hacía cosas con plastilina”.

“La idea de hacer figuras se cristalizó en la época en la que trabajaba para un almacén de cadena en la parte de publicidad, pasaba mucho tiempo de un lado al otro, pues en los trayectos largos de Bogotá se vive mucho tiempo en Trasmilenio…

“Un día cualquiera buscando unas cosas encontré una plastilina que me regaló mi mamá y empecé a hacer una maqueta, con hojitas, arbolitos y cositas así, entonces la dejé en la sala… Luego los que llegaban preguntaban que si la vendía que estaba muy bonita.

“Por esos días mi mamá me dijo: ‘si está tan aburrido en el trabajo ¿por qué no se dedica a la suyo?’, y le dije ¿cómo así? Y ella me respondió, ‘¡pues sí dedíquese a hacer figuras!”.

La mamá de Juan no se equivocó, ese era el camino que debía recorrer el artista, para poder hacer lo que realmente le gusta y de paso ser feliz.

Por esos días decidió hacer unas figuras de personajes reconocidos como: Homero Simpson, Michael Jackson, el Pato Lucas, entre otros, salió con 15 figuras y en menos de dos horas ya las había vendido todas, “¡mi mamá tenía razón!”.

Comenzó el oficio en forma

“Me hice conocer en la Plaza de las Américas. Con el tiempo, junto a un amigo que era dibujante, nos invitaron a la Feria del Libro en Bogotá, la gente empezó a llegar y se hacían los dibujos y las figuras, en ese momento las hacía más caricaturescas, es decir menos reales como ahora”.

Para la época Juan trabajaba solo con plastilina, no con porcelanicrón como lo hace actualmente. En primer lugar no había trabajado con ese material y en segundo solo veía que se hacían figuras muy sencillas; sin embargo su perspectiva cambió.

“Un día una señora me dijo que si la ayudaba, me dijo que le hiciera un pescado para una negrita que ella estaba haciendo, pero al otro día me gustó como quedó y desde ahí comencé a trabajar con este material, de hecho encontré otras formas de trabajar con él”.

Pues tanto sería el gusto por el material que hasta escribió un libro en el que le enseña a sus lectores cómo usar porcelanicrón y cómo hacer ciertas figuras.

El texto se llama ‘Caricatuarte otra forma de hacer caricatura’, solo se consigue en Bogotá y en Ecuador.

Gracias a su talento y dedicación a la fecha ha sido invitado a siete Ferias del Libro y a otros encuentros en Cenfer, centros comerciales en Medellín, Bogotá, Bucaramanga, entre otras ciudades.

Un ‘ochentero’ de corazón

Aunque Juan luce un corte de cabello actual, lleva sus brazos tatuados y solo tiene 30 años, en su corazón es un ‘ochentero’ empedernido, siempre escucha baladas en inglés de los años 80, y ni hablar de sus programas de televisión favoritos son los de esa década, incluso en su recinto tiene objetos clásicos.

Asegura que siente que nació en la época equivocada y que los grandes héroes de su vida fueron aquellos personajes que se convirtieron en hito cuando la televisión se hacía historia.

“En ese momento no tenía hermanas, mi nana era el televisor, yo veía series como el Chavo del Ocho, el Chapulín Colorado, Los Magníficos… ellos me cuidaban porque yo no salía, en la actualidad tengo colección de series de esa época (risas)”.

Según este artista en la actualidad no ve televisión porque sencillamente le parece que no vale la pena, por otro lado su talento le ha servido, entre otras cosas, para conocer a aquellos artistas que admira profundamente.

Entre los artistas a los que les ha entregado su trabajo está María Antonieta de las Nieves (la Chilindrina), el grupo argentino Vilma Palma e Vampiros y otros más.

“En el caso de María Antonieta de las Nieves, le entregué la figura en el hotel Chicamocha, en una visita que hizo a Bucaramanga, ella se portó muy bien conmigo, me dijo que había quedado igualita… ”

Pero quizá el momento más importante para Juan fue cuando le entregó su obra a Carlos Villagrán, más conocido por su personaje ‘Kiko’. Este hombre que hacía de niño cachetón a veces un poco malcriado es uno de sus ídolos.

“Lo perseguí por primera vez, una vez que fue a una Feria del Libro y le entregué una figura de cuerpo completo, la segunda vez fue en el homenaje que le hizo RCN y como tengo amigos periodistas me llamaron y me dijeron, así que le hice un cuadro. Y me dijeron de un día para otro, pero como es del personaje favorito de uno, no pensé en el tiempo y trabajé toda la noche… ”

Ese fue uno de los mejores momentos de su vida… Ahora goza de Cañaveral y de Bucaramanga, visita regularmente a su mamá en Bogotá, pero lo cierto es que está feliz de trabajar en lo que más le gusta. “Para mí entregar figuras a las personas es el mejor regalo que puedo tener… ”