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| Sep 19, 2014 | Portada, Qué pasa?

Declaración de amor en el aire

El cielo de Cañaveral se vio sorprenido por esta particular forma de revelar el amor. - Suministrada / GENTE DE CAÑAVERAL

El cielo de Cañaveral se vio sorprenido por esta particular forma de revelar el amor. – Suministrada / GENTE DE CAÑAVERAL

La semana pasada Fernando Gómez Flórez, parapentista y piloto de aerotrike, recibió una singular llamada.

Un hombre enamorado lo contactó para solicitarle un vuelo en trike me-diante el cual le diría a su novia cuánto la ama.

“La persona me con-tactó, me dijo que quería elaborar una pancarta con una leyenda especial y volar sobre Cañaveral para que su novia la viera”, dijo Fernando.

Muy cerca de loa apartamentos logro pasar el mensaje. - Suministrada / GENTE DE CAÑAVERAL

Muy cerca de loa apartamentos logro pasar el mensaje. – Suministrada / GENTE DE CAÑAVERAL

Y así fue. A los pocos días todo estaba listo. La pancarta fue hecha en un material especial que permite que se despliegue en el aire sin problemas.

El hombre enamorado llegó al sitio de encuentro y comenzó el vuelo del amor.

“Él la llamó por teléfo-no y le dijo: ‘mi amor asómate al balcón que quiero saludarte’”.

La novia apareció en el balcón de su apartamento ubicado en Versalles y se encontró con que a diez metros de su residencia un aparato con motor, sostenido de un parapente, su enamorado, el piloto de la nave y una pancarta de 10 metros pasaban frente a sí.

Ella no sabía qué hacer de la emoción, su novio le mandaba besos mientras aquella tarjeta voladora se movía con el viento y decía: ‘Princesa quédate junto a mi, ámame, quiéreme y vamos por el mismo camino. Te Amo’.

Los vecinos de Caña-veral que apreciaron la singular historia de amor aplaudían desde los bal-cones, mientras que otros trataban de entender lo sucedido.

El trike sobrevoló la zona por más de media hora y a una altura que permitía ver con claridad desde los apartamentos de Versalles, en el anillo vial.

Al final, el vuelo ter-minó en la zona de aterri-zaje. El piloto cobró sus honorarios y el galán de la historia se marchó feliz.

De los novios no se sa-be mucho ya que prefirie-ron mantener el anonima-to.