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| Ago 1, 2014 | Nuestra Gente, Portada

Milena: Un sueño a partir del jabón

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Redacción

Gente de Cañaveral

Milena Pérez Bonet decidió un día empezar a fabricar jabones en su propia casa, de manera artesanal y combinando los más variados productos.

Utilizó leche de cabra, aceites vegetales, hierbas, frutas, semillas y muchas cosas más que fue mezclando hasta obtener el producto indicado.

La idea surgió como respuesta a la pregunta que ella siempre se había hecho cuando visitaba el campo y era: ¿Qué otro uso se le puede dar a la leche de cabra?

También como una fórmula mágica para solucionar un problema que tenía en casa, ya que el mercado no le ofrecía el producto indicado para los diferentes tipos de piel de quienes integran su familia.

Milena recordaba que su abuela hacía jabón de tierra –que por cierto servía para todo- y retomó esa experiencia para sumársela a su emprendimiento.

Así nació Portal del Ángel una empresa ciento por ciento santandereana que tiene como principio el respeto por la naturaleza y el medio ambiente.

En el léxico de Milena figuran hoy palabras como coco, jojoba, argán, pepita de uva, ricino, almendras, frutos rojos, hierbas, esencias, etc.

Son estas la base de su trabajo que desarrolla desde su apartamento en el conjunto San Diego de Cañaveral en compañía de sus pequeñas hijas.

“Nuestra empresa nace en el 2013 y llega al mercado como respuesta a la necesidad de productos aromáticos y naturales creados artesanalmente con recursos propios de nuestra región y rescatando el uso de las especias y las esencias que nos dejaron como herencia nuestros antepasados”, dice.

Con la idea, el entusiasmo y el apoyo de su familia, Milena empezó a realizar investigaciones que la nutrieran de nuevos elementos y conceptos para cristalizar su jabón biodegradable, que una vez eliminado del cuerpo no contaminara el agua y que además de aseo personal sirviera para combatir enfermedades de la piel, quitar el cansancio o hidratar.

“Fue un reto personal por buscar alternativas y soluciones a las diferentes necesidades que teníamos en casa. Entonces sentí la necesidad de entrar en este maravilloso mundo de aromas y sensaciones del jabón artesano, un jabón puro y natural hecho completamente a mano, elaborado a partir de productos naturales, sin fragancias y colorantes artificiales, sin ninguna materia prima procedente de hidrocarburos, ni derivados de petroquímicos”.

Con esa idea utiliza las más exóticas mezclas de productos que terminan en unos cubos o rectángulos con colores, olores y sensaciones diversas.

Sus creativos diseños llaman la atención y tienen su fundamento, pues quería que “además de limpiar, nutrir e hidratar la piel tuviera su propia personalidad con texturas, aromas y formas diferentes que lo hicieran más atractivo a la vista”.

Milena confiesa que disfruta “ver, oler y sentir cuando hago una compra para darme un antojito o cuando quiero hacer sentir especial al destinatario de mi regalo… eso es lo que hace diferente la propuesta de cosmética natural de baño”.

Así, realiza todo el proceso de elaboración del producto y luego lo comercializa con amigas. Sus hijas Tatiana y Estefanía, así como su esposo César son además de sus principales aliados, su control de calidad.

Las redes sociales han sido su ventana al mundo por donde promociona sus 7 líneas de producción y 23 jabones diferentes entre relajantes, limpiadores, curativos, exfoliantes, nutritivos, hasta uno para perros.

Sus colores y olores los dan el aguacate, pera, naranja, jengibre, pepino, kiwi, mandarina, caléndula, miel, ruda, achiote, café, canela, vainilla, coco, alcachofa, almendras, frutos rojos, verdes, avena, etc. que utiliza.

Milena no tiene una tienda de expendio o negocio, pero sí ganas de seguir en el mundo del emprendimiento.