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| Jun 13, 2014 | Periodista del Barrio

‘Los usuarios nos sentimos amenazados por la delincuencia en el Sitm’

Según esta usuaria un joven resultó herido en medio de la gresca de los jóvenes.  - Archivo/GENTE DE CAÑAVERAL

Según esta usuaria un joven resultó herido en medio de la gresca de los jóvenes. – Archivo/GENTE DE CAÑAVERAL

Y. G.

Periodista del Barrio

Veo con gran preocupación que Cañaveral de nuevo se está convirtiendo en sitio de encuentro para los llamados ‘parches’ de menores de edad que llegan de otros barrios. Ni los centros comerciales, ni la estación de Metrolínea se escapan de estos vándalos.

El pasado sábado a las 4 p.m. 15 adolescentes, aproximadamente, entre los 14 y 17 años se colaron a la estación de Cañaveral, pasándose por encima de las barandas que están ubicadas en la mitad de los dos vagones.

Se acercaron a otro joven que estaba dentro de la estación, le buscaron pelea y en cuestión de segundos lo hirieron en una pierna, al parecer con un arma blanca, pues quienes estábamos esperando el bus simplemente tratamos de no mirar para no tener problemas con estos jóvenes.

Como si nada hubiera pasado, los agresores caminaron tranquilamente hacia el vagón sur, mientras que el muchacho lesionado cojeó hasta el punto de los torniquetes. Ahí se bajó el pantalón y una usuaria le ayudó limpiándole la sangre.

Al pasar la ruta P8 (en sentido sur – norte) el grupo de delincuentes que había herido al joven corrió y se subió al bus, pero inmediatamente otro grupo de muchachos, con la misma apariencia, se bajó de un articulado T3 aparentemente buscando problemas.

Los usuarios estábamos atemorizados, dejamos pasar hasta cuatro buses porque estos delincuentes hicieron lo que quisieron en la estación, pues unos se subían y otros se bajaban de la flota verde.

El temor era tanto que nadie se atrevió a llamar a la Policía pues todos pensábamos que nos robarían los celulares, pues muchos de estos jóvenes escondían objetos entre las mangas de las camisas que al parecer eran armas blancas, pues eso fue lo poco que alcanzamos a ver.

Cada vez llegaban más muchachos y hasta el hecho de salirse de la estación daba miedo, porque todos estaban dispersos por toda la estructura y pasar cerca de ellos representaba un peligro, lo peor del caso es que no había presencia de vigilantes ni policías.

Le hago un llamado a la autoridad y a la gerente del Sistema Integrado de Transporte Masivo, SITM, para que se preste un verdadero servicio de seguridad en Metrolínea. Los usuarios nos sentimos amenazados por la delincuencia.