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| Jun 20, 2014 | Qué pasa?

Historias contadas por su propios portagonistas desde Brasil

‘Hicimos nuestra propia fiesta en Brasilia’ 

Christian se encontró con un hincha japonés con quien aún se encuentra en la calle

Christian se encontró con un hincha japonés con quien aún se encuentra en la calle

Christian Alfonso González

Periodista del barrio desde Brasil

La colonia de colombianos que no pudimos desplazarnos a Belo Horizonte hicimos nuestra propia fiesta en Brasilia.

El pasado sábado, con motivo del partido contra Grecia, por lo menos 50 colombianos, de Medellín, Popayán, Pasto, Quindío y Bucaramanga, nos contactamos por redes sociales y llegamos a un negocio ubicado cerca de la Universidad de Brasilia.

A las 12:30 p.m. todos estábamos cumpliendo la cita y listos para comer ‘tripazo’, un plato típico de Brasil, que para los colombianos es el equivalente a una picada.

Todos estábamos dispuestos a pasar una tarde lo más colombiana posible, así que llevamos nuestra música: salsa, vallenatos, merengue y comenzamos a bailar; mientras algunos tomaban cerveza y otros gaseosa… la pasamos delicioso.

Pero cuando arrancó el partido comenzó el nerviosismo, quizá uno de los mejores momentos fue cuando sonó el himno nacional, al igual que en el estadio nosotros también lo entonamos a todo pulmón y algunas amigas por poco dejan escapar un par de lágrimas por la emoción que nos embargó en ese momento.

En el medio tiempo siguió la parranda, y pues después que terminó el partido la fiesta siguió. Tal era el ambiente que una joven argentina se nos unió a la fiesta…

Tras terminar el partido nos fuimos de ese lugar y para mi sorpresa nos encontramos a un japonés, aunque solo hablaba un poco de inglés, y estaba bastante desanimado porque habían perdido con Costa de Marfil, para animarlo decidimos tomarnos fotos con él y hacerlo reír un poco, !pero claro que le dijimos que le vamos a ganar en el próximo partido!

 

‘El vuelo, Sao Paulo, el ambiente, la comida… todo ha sido emoción’

Estas son las jóvenes japonesas con quienes se encontraron

Estas son las jóvenes japonesas con quienes se encontraron

Jesús David Rodríguez Buitrago

Periodista del Barrio

Todo comenzó desde que salí de mi apartamento junto a mi cuñado rumbo a Brasil. Minutos antes de cruzar la puerta pensé: me voy a llevar puesta la camiseta de la selección; pero una parte de mí dudaba porque el vuelo hacía escala en Miami y no quería sobresalir tanto, por tantos comentarios que se hacen de los colombianos en Estados Unidos.

Finalmente dije, ‘¡qué carajos!’ que me digan en Miami lo que quieran, pero me la llevo puesta. Cuando llegamos a Bogotá empezamos a sentir el ambiente, había mucha gente luciendo la camiseta.

Arrancamos para Miami y nos recibieron muy bien porque estaban admirados de la cantidad de colombianos que estaban en el aeropuerto… No nos pusieron ningún problema y sí fueron muy amables.

En el vuelo hacia Sao Paulo, creo que en el avión íbamos casi 400 personas, de ellas 350 éramos colombianos y de esos 300 llevábamos la camisas de la selección. ¡Se podrán imaginar el ambiente que se vivió en ese vuelo!

Cuando aterrizamos en Sao Paulo nos encontramos mucha gente de todos los países, algunos estaban disfrazados y otros con camisetas; en ese momento nos encontramos con dos jóvenes japonesas, y como llevábamos las camisetas nos identificaron rápido.

Nos saludamos y dijimos ‘¡foto!’ y quedó para el recuerdo, pues cada uno se llevó una foto, la verdad no hablamos nada.

Luego tomamos un poco del pelo de quién va a ganar, todo con un ambiente de fútbol en paz, como debe ser.

En terreno brasilero

Puedo decir que los brasileros son personas muy amables y atentas con los turistas, en una ocasión me fui a comer un ‘corrientazo’ y encontré una señora muy amable, pero yo no hablo portugués y ella nada de español y menos inglés… Yo le decía pollo y ella me sacaba pan. Entonces me tocó con un traductor de Google y explicar cada palabra.

Pero cuando me entendió, me hizo mi pechuguita a la plancha con arroz y juguito de naranja. ¡Claro! como buen colombiano pedí ´ñapa’, pero como no hay palabra en portugués para la ´ñapa´, al menos que yo sepa, entonces me tomaba todo el jugo y le mostraba el vaso de nuevo.

Por otro lado debo destacar que las vías son muy buenas, por no decir excelentes, en Belo Horizonte la gente es muy educada, no escuché a nadie pitar, si uno va a pasar la calle por la cebra los conductores se detienen para que uno pase. Además tienen metro y Omnibus que es como Metrolínea y eso facilita mucho desplazarse por la ciudad, y así lo hicimos para el partido contra Grecia, nos desplazamos en transporte masivo.