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| Nov 29, 2013 | Periodista del Barrio

Freddy Díaz es un campeón sin límites

Esta foto fue tomada durante los juegos de Medellín de donde se trajo dos medallas de oro

Esta foto fue tomada durante los juegos de Medellín de donde se trajo dos medallas de oro

Audry Laguado

GENTE DE CAÑAVERAL

Freddy Díaz se bañó de oro y llenó de orgullo a Santander. Hace tan solo unos días este bumangués, quien vive en Cañaveral junto a su familia, se colgó en su cuello dos medallas de oro en la II competencia Paralímpica de atletismo y natación que se desarrolló en Medellín.

Tras un año de fuerte entrenamiento, este hombre ha superado sus propios retos y marcas, tanto a nivel personal como deportivo. Freddy hace parte del equipo de natación paralímpico de Santander categoría S2 espalda y es una muestra de perseverancia y tenacidad.

“Empecé a nadar y me di cuenta de que mi nivel era bueno; un día Moisés Fuentes, el medallista olímpico, me vio y me dijo que estaba bien lo que hacía, así que llegó la oportunidad de asistir a competencias y ahí vamos luchando”, dijo el deportista quien está a espera de una respuesta para saber si hará parte de la preselección Colombia de nadadores Paralímpicos, pues según él su categoría no es tan común.

Estas son algunas de las medallas que con esfuerzo se ha ganado Freddy.  - Nelson Díazn/GENTE DE CAÑAVERAL

Estas son algunas de las medallas que con esfuerzo se ha ganado Freddy. – Nelson Díazn/GENTE DE CAÑAVERAL

Como pez en el agua

Freddy ha encontrado en la natación un espacio de libertad y movimiento. Aunque desde su adolescencia ya era un deportista nato, ha sido casi a sus 40 años, cuando ha podido coronarse como deportista departamental.

“Creo que siempre he sabido que era bueno a nivel deportivo, porque cuando era joven practicaba fútbol en el colegio y ganaba medallas, y claro, sabía nadar; así que el día que me metí a una piscina para mí no fue difícil, me sentí cómodo dentro del agua, lo único raro era que sentía que me tenían que ayudar a salir de la piscina y cosas como esas, pues son dificultades que uno encuentra: son barreras arquitectónicas.

“Pero definitivamente lo mejor de nadar es que lo hago por salud y por rehabilitación. Sin embargo no puedo negar que es toda una pasión porque me siento completamente libre, no hay limitaciones”, relató el deportista quien entrena cuatro o cinco veces por semana por lo menos casi dos horas.

Los retos de una nueva etapa

Hace 20 años Freddy es un hombre en condición de discapacidad. Fue en un accidente de tránsito en el que sufrió daños a nivel de columna y múltiples fracturas. Según este deportista un hombre en estado de embriaguez lo embistió cuando venía junto a tres amigos en la vía entre San Gil y Bucaramanga.

“Venía con unos amigos y un conductor amanecido, quien manejaba una tractomula nos salió en una curva y nos estrelló, dos de mis amigos murieron, dos sobrevivimos” relató Freddy.

Tras el accidente fueron siete años de constante lucha por recuperarse y poder defenderse prácticamente solo. Pues lo que muchos tomarían como una derrota, para este padre de dos hijos, esta etapa fue todo reto y una nueva forma de vida.

Día tras día se dio cuenta de que las limitaciones solo están en la mente y en las estructuras físicas y arquitectónicas, pues según él, esas han sido las únicas barreras que ha visto en 20 años movilizándose en una silla de ruedas, pues cabe destacar que Freddy tiene su carro, maneja y se moviliza por la ciudad normalmente.

Además trabaja con su familia en un negocio familiar, ayuda a su hijo menor con las tareas, ayuda con las labores de la casa de la mano con su esposa y está pendiente de su mamá.

“Para un discapacitado no hay limitaciones, los límites los pone la sociedad por las barreras arquitectónica por las infraestructuras de la ciudades. Pero desde que uno esté con su familia, está gozando de todas sus capacidades” dijo.

Por otro lado cree que aún hacen falta medidas serias contra las personas que manejan en estado de ebriedad, “hasta que no existan castigos verdaderos esto seguirá sucediendo. La ley debe ser tajante con estas personas que salen al volante cuando han tomado trago”.

Un luchador

En las pertenencias de Freddy hay casi 10 medallas que son parte de la muestra de su trabajo y de su lucha incansable. Los sueños siguen en pie.

“Esta semana voy a descansar un poco porque la jornada fue bastante extenuante, pero busco mantenerme en la mejor condición posible pues espero seguir escalando dentro de mi categoría” aseguró.

Por ahora el deportista espera una convocatoria a próximos juegos internacionales y espera que su trabajo surta esos frutos.

Aunque no ha sido fácil alternar su entrenamiento, su trabajo y su hogar, su familia sigue incondicional en este constante proceso de crecimiento. Freddy es consciente que aunque cuentan con apoyo gubernamental, aún hace falta más ayuda no solo para los deportistas paralímpicos sino para el deporte en general.

Definitivamente lo mejor de nadar es que lo hago por salud y por rehabilitación. Sin embargo no puedo negar que es toda una pasión .