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| Jun 7, 2013 | Periodista del Barrio

Por: Juan M./PERIODISTA DEL BARRIO

“Resulta inconcebible e indignante para quienes residimos en sectores aledaños al anillo vial y la estación de servicio Rio frío, conocida popularmente como zona refrescante, ver cómo con el mayor cinismo y sin ninguna vergüenza, ni mucho menos respeto por las personas que habitamos alrededor, que un grupo de desadaptados motociclistas anuncien por las redes sociales sus escandalosas reuniones. Pero lo más sorprendente es la falta de autoridad y la incapacidad administrativa por parte de las entidades de la ciudad, que desde hace rato están al tanto del problema, sin que hasta la fecha hayan logrado encontrar una solución eficaz para erradicarlo.¿Será que tendremos que recurrir a instancias mayores como la Procuraduría General de la Nación para que inicien investigaciones por incumplimiento de funciones? ¿Será indispensable estopara lograr que las autoridades ejerzan de manera efectiva, eficiente y eficaz sus funciones?¿Será que dos agentes de policía en una destartalada moto son suficiente personal para controlar los desmanes de más de 100 energúmenos antisociales presuntamente afectados en su comportamiento por el efecto del licor o las drogas?”.

 

“¿Cual es la razón por la cual frente a la entrada de un lujoso conjunto residencial, ubicado al inicio del anillo vial en el sentido Floridablanca – Girón, se pudo ubicar un reductor de velocidad (policía acostado) y esta misma medida no se puede aplicar en otras áreas para que los piques ilegales no se puedan realizar por estos obstáculos en la vía? Sé que se argumentará que sobre una vía nacional, y más sobre una rápida como es el anillo vial, no se pueden instalar reductores de velocidad, entonces mi pregunta es ¿en Colombia la ley tiene un principio de aplicabilidad según la conveniencia del encargado de aplicarla o de sus amigos o conocidos, o por el contrario es una norma que debe regir sin ningún distingo y para todos por igual? ¿Acaso no prima el beneficio general sobre el particular? ¡OJO CIUDADANOS! Esto es lo que debemos tener en cuenta y recordar al momento de elegir en manos de quien quedarán nuestras ciudades. Dejemos a un lado la pereza mental y la amnesia por conveniencia y comprometámonos decididamente con el futuro de nuestra comunidad”.