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| mar 8, 2013 | Gente de Aquí

Un espacio de mujeres para mujeres

Por Laura Rojas González

Cosiendo como en antaño. Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

Cosiendo como en antaño. Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

Catalina Velazco Fernández y Eliana Monroy Vásquez son dos diseñadoras gráficas que le apostaron a la vieja escuela: La costura. “El proyecto nació hace un año pero desde enero de 2013 abrió sus puertas a las niñas de la ciudad. La idea surgió porque vimos la necesidad de que las niñas recuperaran esa tendencia manual que se ha perdido tanto por la tecnología y los aparatos como tabletas y celulares inteligentes. Quisimos reforzar el aprendizaje con la parte motriz y reconquistar la infancia de las pequeñas”, explicó Eliana Monroy.

El costurero

“Lo primero que hacemos es enseñarles a manejar la aguja, a hacer las puntadas sencillas. Hacemos muñequitos con cosas que sean fáciles para que logren ejecutarlas y les llame la atención, eso las motiva a seguir cosiendo. Manejamos también pintura en tela y en diferentes materiales como lona y fique”. Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

“Lo primero que hacemos es enseñarles a manejar la aguja, a hacer las puntadas sencillas. Hacemos muñequitos con cosas que sean fáciles para que logren ejecutarlas y les llame la atención, eso las motiva a seguir cosiendo. Manejamos también pintura en tela y en diferentes materiales como lona y fique”. Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

El costurero es un espacio lleno de colores, texturas, brillos, sueños y sonrisas en el que niñas desde los 2 hasta los 15 años pasan una hora y media cada tarde dejando volar su imaginación. “Hemos visto que a las niñas les encanta la parte manual y que además eso les ayuda a manejar la concentración. Acá se sientan a hacer la ropita para sus muñecas y vuelven a esa infancia que han dejado un poco de lado por andar siempre con sus aparatos”.

Tejiendo una idea

Catalina es diseñadora de modas y empezó un proyecto llamado El Costurero de CatCat hace casi 5 años. “Yo inicié en el taller de la casa de una amiga con muchas ganas de emprender, de hacer algo con mi carrera y empecé con bolsos de tela, nos fue muy bien con la primera colección. Ahí tuve una transición en la que quise estudiar nuevamente y fue entonces cuando me di cuenta de que necesitaba más cosas para ingresar al mercado.

“Las niñas comparten, pintan, trabajan con agujas, telas y máquinas especiales para ellas. Aunque inicialmente fue pensado para niñas estamos abriendo un nuevo espacio para adultos porque hemos visto que las mamás se han ido antojando y también quieren participar”. Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

“Las niñas comparten, pintan, trabajan con agujas, telas y máquinas especiales para ellas. Aunque inicialmente fue pensado para niñas estamos abriendo un nuevo espacio para adultos porque hemos visto que las mamás se han ido antojando y también quieren participar”. Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

Empezamos entonces a hacer flores de tela como accesorios, de todos los colores y tamaños y eso me ayudó a despertar toda la parte creativa hacia la moda de las mujeres. En ese momento Eliana y yo nos asociamos y entre las dos empezamos a ver nuevas tendencias y participamos en el festival de diseño al aire libre llamado Lea, ya llevamos dos años como invitadas y nos ha ido muy bien. La primera ida fue solamente con flores y la segunda fue casi un almacén montado con ropa, accesorios para niñas y mujeres adultas y nació el hijo de Cat Cat que es Amalia, una línea de ropa en la que hacemos faldas y blusas. Cada vez queríamos más y se nos ocurrían más cosas y así nació El Costurero”.

La magia de crear

Para Catalina y Eliana está claro que la magia de su trabajo radica en “hacer piezas únicas. Queremos que las mujeres encuentren en nosotras ese estilo que cada una quiera tener en su vida real, en su día a día”.

Estas son algunas de las creaciones hechas en El Costurero. Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

Estas son algunas de las creaciones hechas en El Costurero. Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

“Cualquier persona podría entrar al costurero en cualquier momento. Nosotras estamos aquí para enseñar el arte de coser. Queremos transmitir la felicidad y satisfacción que produce poder hacer una camisa o una falda pero desarrollando la imaginación y la creatividad en cualquier manualidad. Lo único que la gente requiere para participar en este proyecto, como en cualquier otro, es la voluntad de crear algo para ellos mismos. Eliana y yo dirigimos los proyectos pero son ellas las que eligen si quieren hacer, por ejemplo, un animal. Es allí cuando nuestro papel cobra mayor importancia porque las orientamos sobre la tela en que quieran hacerlo, si le quieren poner pepas, bordados, botones… Lo que quieran para que sean exclusivos y únicos para ellas”.

Emprendiendo para emprender

Una de las particularidades de este taller de costura es que “estamos emprendiendo para enseñar a emprender. Otra de las cosas que queremos mostrarles a nuestras alumnas, aparte del arte de la costura, es a que ellas vean en esto, o en otras ideas con las que también sientan afinidad, la oportunidad de ser emprendedoras. Que aprendan a manejarlo y que tal vez el día de mañana si quieren vender cojines ellas mismas los puedan hacer. Es venderles la idea de que esto también les puede servir para la vida y de que va más allá de coger una aguja y bordar un bolso o pegar un botón. Incluso ya tenemos una de nuestras alumnas vendiendo sus propios cup cakes”.

Telas, hilos y botones para celebrar

Catalina (izquierda) y Eliana (derecha) son las mentes maestras detrás de El Costurero.  Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

Catalina (izquierda) y Eliana (derecha) son las mentes maestras detrás de El Costurero.
Mauricio Betancourt / GENTE DE CAÑAVERAL

Finalmente las creadoras del Costurero explicaron que uno de los espacios más apetecidos por madres y pequeñas son las celebraciones de cumpleaños. “Las niñas vienen y están toda la tarde y con ellas desarrollamos un proyecto de costura y esa es la sorpresa que se llevan. En medio de telas, hilos y botones las princesas son las protagonistas de crear su estilo. Sus manos son el medio para esos proyectos únicos llenos de magia y color”.