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| Nov 30, 2012 | Portada, Tendencias

Vacaciones: ¿Qué hacer con los hijos?

Fotografías del Taller de arte para niños, Spinosa.

Fotografías del Taller de arte para niños, Spinosa.

Las vacaciones de fin de año son las más anheladas por niños y adolescentes por tres sencillas razones:

En primer lugar, porque  los niños se sienten saturados por la gran responsabilidad académica  implícita en las evaluaciones finales, sintiendo una  verdadera sensación de libertad el último día de clases.

En segundo lugar, porque se acerca la Navidad pues diciembre es una época que representa fiesta, regalos, colorido y celebraciones.

En tercer lugar, porque estas son las vacaciones más largas del año y el niño las visualiza como un prolongado disfrute.

Por su parte, los padres muestran preocupación porque sus hijos inviertan adecuadamente el tiempo libre, impidiendo a toda costa que sean absorbidos por la pereza, la televisión, el computador y los videojuegos.

Para no caer en excesos es importante tener en cuenta las siguientes  consideraciones:

Es primordial que el niño realice actividades de su completo agrado, este es el momento para hacer todas esas cosas que le gustan, pero que no pudo hacer porque el horario académico no se lo permitía.

En esta medida los cursos vacacionales pueden ser una excelente opción, pero a la hora de escogerlos, tenga en cuenta la edad del niño, la motivación, las habilidades que tiene su hijo y las que desea desarrollar en él, pues en ocasiones equivocadamente los padres suelen inculcar en sus hijos el aprendizaje de disciplinas artísticas o deportivas sin que el niño muestre sensibilidad e interés en llevarlas a cabo, lo que por el contrario, podría generar aversión hacia estas.

Fotografías del Taller de arte para niños, Spinosa.

Fotografías del Taller de arte para niños, Spinosa.

Cuatro claves

Las vacaciones de su hijo deben estar dotadas de cuatro ingredientes fundamentales: diversión, ocio, aprendizaje y hábitos.

Para fines prácticos  en común acuerdo con el niño, divida las vacaciones en dos partes:

La primera parte seria el mes de Diciembre, donde es ideal que su hijo realice actividades de diversión, ocio y  aprendizaje, con una baja dosis de hábitos, lo cual posibilitará que su hijo se desconecte del mundo académico y disfrute a plenitud de las festividades y reuniones familiares de fin de año.

La segunda etapa de las vacaciones sería  después de la primera semana de enero, en donde los niños y adolescentes deben ir recuperando poco a poco los  hábitos para que el reingreso al colegio no sea  hostil, por lo tanto, para este momento,  sus actividades y cursos vacacionales deben ser igualmente divertidos, pero  orientados a  favorecer sus procesos de atención y concentración, reforzando las debilidades que se observaron durante el año escolar.

Por último, recuerde que estas vacaciones son ideales para compartir en familia, posibilite que el niño tenga mayor cercanía con sus abuelos, tíos y primos, con el fin de fortalecer los vínculos familiares, lo cual es importante para la adquisición de confianza y seguridad en el niño.

Ocio equilibrado

Tenga en cuenta que este es un tiempo para el descanso, que una equilibrada dosis de ocio, de pereza y de “no hacer nada” es también importante para el sano desarrollo de la personalidad de su hijo, pues estos espacios pueden generar autorreflexiones positivas, contacto con ellos mismos y favorecen el pensamiento creativo.

Es conveniente flexibilizar horarios respecto a la hora de levantarse y de acostarse; concertar sobre todo con los adolescentes un mayor número de permisos y salidas.