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| Jul 27, 2012 | Gente de Aquí, Portada

Guillermo quiere que los niños vuelvan a leer

(Foto Nelson Díaz )

(Foto Nelson Díaz )

En una de las esquinas del parque de Floridablanca Guillermo Antonio Quiroga tiene su trinchera educativa.

Allí, todas las tardes extiende sus libros y revistas para que la gente que pase se anime a hojear algún texto y, por qué no, lo lleve a su casa.

Cada viernes este hombre, declarado librero de profesión, toma en sus manos un ejemplar de Gente de Cañaveral y lo lee.

Por eso se animó a venir hasta esta casa periodística para comentar su intención: que la gente se interese por la lectura.

Guillermo no es un escritor reconocido, pero con su imaginación y gusto por la lectura ha escrito algunos textos que ya han tenido respuesta en empresas importantes como la Casa del Libro Total, que le ayudó a imprimir un pequeño texto dedicado a los niños.

Se trata de una serie de libros basados en la enseñanza de algunas costumbres nuestras y con hormigas culonas como protagonistas.

Son textos que bien podrían ser considerados como libros de entretenimiento y de enseñanza para las nuevas generaciones por el mensaje que transmiten.

Colecciones a la vieja usanza

Otro detalle curioso de este personaje es la colección de cuentos e historias que celosamente conserva laminadas.

(Foto Nelson Díaz )

(Foto Nelson Díaz )

Se trata de las historietas de Arandú, Kalimán, Memín, Tío Rico, El Santo y muchas más, que durante muchos años fueron texto obligado de niños y adultos y que en alguna época se alquilaban en puestos especializados.

Guillermo ha tratado de conservar ese espíritu y aunque ya los niños no se detienen a ver un cuento o un libro, por lo menos dejada sembrada esa inquietud, ya que su principal misión es despertar el amor por la lectura entre los floridablanqueños.