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| May 19, 2012 | Punto de vista

Solución al trancón debe ser planeada, efectiva y colectiva

FABIO EDUARDO PEÑA G. / EDITOR GENTE

FABIO EDUARDO PEÑA G. / EDITOR GENTE

Tercer carril o puentes paralelos, deprimidos y vías alternas. ¿Qué hacer para solucionar la congestión en la autopista?

      Tras el foro de la Cámara de Comercio en el que se expusieron estas dos alternativas como posibles soluciones al caos vial que se vive, quedaron varias cosas para analizar.

      Por un lado que ambas propuestas son buenas, pero que el tercer carril vale 50% menos y se construiría en la mitad del tiempo.

      Por otro lado, que la propuesta planteada por el ingeniero Jaime Suárez, (dos puentes paralelos al viaducto actual con pasos deprimidos y vías alternas hacia la carrera 33, Diamante y La Salle), es mucho más completa, proyectaría más la ciudad y solucionaría el problema vial sin afectar hoy la circulación.

      Sin embargo, esta vale más de cien mil millones de pesos. ¿Quién la hace? ¿Quién pone la plata? ¿Cuánto se tardaría en construirse?

      Teniendo en cuenta los antecedentes de nuestra ciudad en la que la pavimentación de una calle puede tardar años, esta gran obra es posible que la veamos… pero desde el cielo.

      Así las cosas es mejor apostarle a lo que ya se ha avanzado y más bien proyectar esas otras obras a un futuro cercano (que en nuestro medio normalmente son 10 años).

      O tal vez lo mejor sea combinar esas dos opciones y dejar sentado un proyecto para que el alcalde que reemplace a Bohórquez Pedraza se comprometa a desarrollarlo (¿Lo hará?, difícil).

      El otro aspecto a analizar es que este tipo de obras beneficia a toda el área metropolitana, entonces ¿por qué no pensar en un ‘todos ponen’?

      Lo importante es no quedarnos en el intento y avanzar, porque podrían pasar otros cuatro años sin que veamos ni puentes, ni ampliaciones, ni accesos y sí muchos deprimidos, pero de tristeza y de rabia.