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| Nov 4, 2011 | Columnistas

Política, publicidad y contaminación visual

Nuevamente tenemos un escenario hostil, que nos hemos venido aguantando durante toda la campaña política de las últimas elecciones regionales.

Las ciudades se encuentran llenas a más no poder de publicidad en muchos casos de pésimo diseño y de poco seso.

No está bien que sigan existiendo candidatos que dejen su publicidad en un espectáculo de ruinosa apariencia, esparcida por toda la ciudad, hasta que se desintegre por los efectos de la intemperie.

Debemos exigir respeto; al pueblo no le debe importar si un candidato o muchos se quemaron, igual deben recoger su mugre y llevárselo a otra parte.

Necesitamos las ciudades y el paisaje limpios, pero ya; ojalá que las autoridades ambientales, tomen cartas en el asunto y logren poner orden.

No queremos postes ni árboles harapientos, vestidos con restos de afiches de todos los tamaños y diseños, calles obstruidas con pasacalles ni muros pintados con tinta indeleble.

Es muchísimo mayor la cantidad de publicidad de los candidatos que pierden que la de los ganadores y por esta razón se hace más difícil que la recojan.

Sabemos que después de la quemada, quedaron aburridos, enojados y sobre todo endeudados; eso son gajes del oficio y como tal lo deben asumir.

Por:  Jairo Emiro Velandia Silva