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| Feb 25, 2011 | Columnistas

La ética de ser bumangués

 

Gilberto Camargo Amorocho

Gilberto Camargo Amorocho

La ética de Ser Bumangués debe establecer nítidamente las conductas a las que todos estamos obligados.

Es la agenda común que debemos cumplir para poder ser miembros activos y reconocidos de una comunidad plural, ya que es imposible y absurdo pensar que todos nos debemos poner de acuerdo en todos y cada uno de los aspectos de la vida.

Esta ética señala los derechos que todos debemos exigir y las obligaciones que todos debemos cumplir, sin importar nuestro sexo, raza, religión, partido político, capacidad económica, profesión y cualquier otro aspecto que nos diferencie.

Los analistas hablan que dicha ética “nos debe señalar la diferencia entre aquello que nos es propio por pertenecer al ámbito de lo que es estrictamente nuestra vida privada y aquello que corresponde al ámbito de nuestra vida pública”.

Es muy difícil entender esta distinción, pero sin duda es muy necesaria para asegurar los equilibrios básicos indispensables en sociedades complejas y diversas como la nuestra.

Colombia cambiará, si empezamos a cambiar desde nuestro interior. Y cuando hayamos cambiado mediante el diálogo, podemos establecer nuestras normas de vida mediante las cuales nos podamos regir sin miedo a malograr los derechos de la persona y la dignidad de la misma.

El poder comunicativo que se crea en y por la ciudad puede animar los procesos educativos y políticos y así dinamiza la participación y solución de conflictos y realización de programas de cambio.

Mientras la vida sea la prioridad, todo es posible.

Por: Guilberto Camargo