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| Ene 22, 2011 | En profundidad

El peatón: el que más sufre

La reducción de tres a dos carriles de la autopista para el tránsito de vehículos ha hecho que el paso por este lugar, desde Lagos hasta la puerta del Sol, sea un calvario.

El peatón es el que más sufre.

El peatón es el que más sufre.

Con el cierre de las calles de Molinos la situación se complicó aún más pues los buses ocuparon otro de los dos únicos carriles que le quedaban a los carros particulares.

Por tal motivo, y con el ánimo de mejorar un poco el paso por la zona, la Dirección de Tránsito de Floridablanca decidió mover las paradas de bus de Cañaveral y de El Bosque.

Sin embargo, para los usuarios de estos medios de transporte, la solución, que ayuda a carros particulares y a Metrolínea, los ha perjudicado en grandes dosis.

 

 

A caminar más

Antes la parada estaba en esta pequeña bahía, pero también quedó prohibida.

Antigua parada.

Para los usuarios de bus en Cañaveral su recorrido se extendió en unos 200 metros.

Ahora no pueden ni bajarse ni subirse a un bus en la parada tradicional, sino que tienen que caminar hasta la estación de gasolina que se encuentra en el lugar.

Sin embargo, el caso que más ha alterado a los usuarios se presenta en El Bosque.

Ahora no pueden esperar el bus justo donde termina el puente peatonal, sino que tienen que llegar hasta la paralela por el sector de Andalucía, casi hasta el puente de Equilibrio. En total son ocho cuadras en subida y con un cruce peligroso para el peatón.

Por ser la parada por tradición del complejo médico, por el lugar se ven transitar a ancianos, personas con alguna discapacidad, enfermos y hasta trabajadores de la rama de la salud.

Gente de Cañaveral habló con algunos usuarios del sector y aquí están sus opiniones.

Nelcy Maritza Gutierrez

Nelcy Maritza Gutierrez

“Es pésimo este cambio porque cuando uno salía de las clínicas tenía que cruzar ese puente tan largo, pero por lo menos encontraba el bus. Yo tengo que traer a mis padres que ya son adultos y ahora nos toca caminar hasta arriba donde es la otra parada. Es tal la situación que uno se ve obligado a veces a coger un taxi y en cuánto no se incrementa la situación. No tienen consideración de la gente”.

Sandra Medina

Sandra Medina

“Hasta ahora me estoy enterando de este cambio, vengo perdida porque antes yo lo cogía en el puente. Es muy lejos y hoy el sol no está tan fuerte, no me imagino con un gran sol o con un gran aguacero. Es una inconsciencia con el peatón”.

Liliana Duarte

Liliana Duarte

“La verdad voy perdida, no hay información. Me dijeron que dos cuadras y ya llevo cuatro y aún veo a un alférez, es decir, me toca ir más arriba. Es un cambio terrible”.

Marta Vargas

Marta Vargas

“Es lo peor que ha podido pasar. Tengo que caminar más de ocho cuadras. Antes habían dejado una parada más cercana, pero ahora les dio porque toca ir casi hasta el otro puente. Yo he visto abuelitos que salen de la clínica, cruzan el puente y cuando van de camino ya no pueden más. No tienen en cuenta a nadie ni nada: los días con sol y con lluvia. Dañaron la carrera 28 y no han hecho nada. La solución es que vuelvan las rutas por allá o que Metrolínea haga el otro carril que tuvo que haber hecho, para eso hay espacio aquí en este andén”.

Edwin Machado

Edwin Machado

“Es súper malo. Tenemos que subir hasta la parada que son casi 200 metros porque nosotros vivimos cerca, pero los que viven abajo tienen que caminar más del doble. Uno cogía el bus y no se demoraba nada, ahora con la caminada, el recorrido se incrementa. Queremos que las paradas vuelvan a ser como eran antes, por qué es el peatón el perjudicado y el que tiene que caminar tanto para coger un bus”.

María Alejandra García

María Alejandra García

“Es terrible. Tenemos que caminar muchísimo y el trajín es muy largo. Uno sale del trabajo cansado y caminar más de ocho cuadras es una falta de consideración. La parada debe estar donde está el puente como en toda ciudad”.

Pedro Perez

“Esto es lo que hacen los entes que tienen el poder: abusar de los que no podemos hacer nada. Nadie hace nada a favor de los necesitados. Lo más seguro es que los que idearon esta medida pasan por el lugar con sus carros sin ningún problema. No quiero imaginar a ancianos o a personas enfermas que además de las rampas tan largas, ahora deben caminar ocho cuadras para tomar el bus”.

Emilce Jiménez

“Me llevé una sorpresa que no esté la parada. Es algo terrible porque perjudica a todos los usuarios de bus”.

“Es una falta de respeto con uno porque vengo de trabajar todo el día, vengo cansada, salgo de la clínica y ahora tengo que caminar hasta esa parada”.

“Es terrible que pongan la parada tan lejos, es una falta de consideración con nosotros”.